Bebés en la cárcel

Un grupo de niños que se han criado en prisiones españolas descubren el mar por primera vez. Fotografía: Fundación Horizontes Abiertos.

Más de un centenar de niños y niñas menores de 3 años viven tras las rejas de nuestras cárceles.

La Ley establece que los hijos de las mujeres en prisión pueden convivir con ellas hasta el tercer año de vida. El sistema penitenciario español cuenta con las llamadas “Unidades de Madres”, módulos específicos en el interior de las prisiones reservados para madres e hijos.

El vínculo materno es el factor más importante para el desarrollo emocional de un niño durante sus primeros años de vida. El derecho a crecer junto a su madre es primordial.

Pero, aún así, estos niños sufren una terrible injusticia. El ritmo de su infancia está marcado por la apertura y cierre de las puertas de seguridad y los cambios de turno. Crecen en un mundo sin calles, ni árboles, ni perros, ni escaparates. Un mundo repetitivo donde no existe el horizonte ni tampoco los hermanos mayores.

Y con apenas 3 años se enfrentan al trauma más doloroso: separarse de sus madres.

La mayoría de las madres en prisión son extranjeras condenadas por tráfico de drogas. Nacidas en familias pobres y reclutadas por las redes del narcotráfico, se jugaron su suerte con un viaje a Europa como correos humanos. Cometieron un sólo delito y sin violencia alguna.

Ahora, con sus familias a miles de kilómetros y sin vínculos personales en España, sólo el trabajo de algunas ONGs permite a sus hijos disfrutar de una cabalgata de reyes o descubrir el mar.

A mí, tanto sufrimiento me plantea cuestiones que no sé responder: ¿Las mujeres con hijos pequeños deberían estar exentas de penas de cárcel? ¿Sería justificable esta discriminación con respecto a las mujeres sin hijos? ¿Las madres extranjeras deberían ser extraditadas a sus lugares de origen para tener cerca a sus familias? ¿Y si las condiciones de las cárceles en aquellos países son mucho peores? ¿Los niños deberían poder convivir más de 3 años junto a sus madres?

¿Qué pensáis vosotros?

Mi única certeza es que tenemos una deuda enorme con los pequeños que viven en las cárceles. Al fin y al cabo, somos los ciudadanos del Estado que les condenó a una niñez sin libertad.

28 pensamientos en “Bebés en la cárcel

  1. complicado!!! Al final: cuánto de ilegales han sido???? Se puede valorar??? Compensa el castigo??? La injusticia de que ellos(madre e hijo) estén allí y otros verdaderos MAL-HECHORES (como mi madre decía) estén fuera, disfrutando lo que ellos se pierden…JO!!!!

  2. Preguntas que no tiene respuesta fácil, ser madre me imagino es una de las experiencias más trascendentales para una mujer, separarse para ambos, marca su vida en forma indelebre. ¿Qué hacer? No lo se, no estoy seguro a decir la verdad, llegaron ahí por hambre, por necesidad, por una esperanza que no les fue dada en su país. El camino será para mi, siempre, el humanismo

  3. Me parece muy adecuado el sistema actual de “Unidades de madre” porque preserva la crianza materna hasta los 3 años al tiempo que la madre cumple con la sociedad

    • ¿Cumplen con la sociedad? ¿Y qué es lo que cumplen exactamente y con qué sociedad? Por supuesto, un niño de más de tres años no necesita estar con su madre.

      Vaya mierda de sociedad con la que están cumpliendo esas madres. Al final va a resultar que tendremos lo que nos hemos ganado.

      • Vaya mierda de sociedad con la que están cumpliendo esas madres. Al final va a resultar que tendremos lo que nos hemos ganado.
        Sí, una mierda.
        Sí, tenemos lo que nos hemmos ganado día tras día, mano sobre mano.

  4. Sin lugar a dudas deben vivir con las madres, lo que necesitan en sus primeros años de vida es su amor y calor.Tienen el resto de la vida para conocer otros estímulos sensoriales. El problema es que las madres están dentro, debieran quizás conceder regímenes abiertos o semi-abiertos a estas madres.
    Les recomiendo la película argentina Leonera,de Palblo Trapero, por si no la conocen.

  5. Creo que la situación es demasiado complicada Alberto, realmente si la madre está en la cárcel es que algo legal no han hecho, la pregunta sería porque, sabiendo las consecuencias, lo hicieron privando la libertad, no sólo a ellas, sino a sus hijos,… en fin, casos habrá de correos humanos y cosas tristísimas, pero también habrá falta de sensatez

  6. Como siempre varias respuestas dolorosas para una cuestión peliaguda. Si el padre está en libertad ¿tan malo es que cuide del peque?. ¿Hasta dónde llega una madre para delinquir, aún a sabiendas del oscuro futuro entre rejas? ¿Hasta dónde llegaría una madre que no tiene nada que perder? ¿Si acercamos a las madres extranjeras a sus países de origen, no pedirán las españolas acercarse a sus provincias? ¿Este “acercamiento” por el hecho de tener un crío, es de mayor rango que el que otros presos piden? ¿Una mujer soltera debe estar lejos de su familia aunque no tenga críos?

  7. “somos los ciudadanos del Estado que les condenó a una niñez sin libertad” No estoy para nada de acuerdo. Quien dejo a ese niño sin infancia fue su madre, no la sociedad. Esos niños no tienen culpa de nada, pobres criaturas…Tampoco entiendo que una mujer embarazada o con un bebé se preste a semejantes cosas, aunque claro, habría que analizar la situación de cada persona.

  8. Siempre los niños pagan lo errores de los mayores, sin culpa ninguna, siempre se llevan la peor parte, en fin, si los primeros años de su vida los pasa con su madre, perfecto, pero creo que luego si no estan bien atendidos apoyados psicologicamente, o el ambiernte familiar, o tutela, a la larga, y en su vida sufren secuelas, y trastornos de comportamiento, al fin al cabo no es un sitio para los niños………..

  9. Como ya han dicho otros comentaristas, ni la sociedad ni el Estado condenamos a estos niños sin culpa a una primera infancia sin libertad, sino sus madres. Luego están las que se quedan embarazadas voluntariamente estando YA en la cárcel, ¿las sacamos también?
    Mi opinión es más dura; yo no permitiría que estos bebés estuvieran en la cárcel junto a sus madres, cuando han demostrado sobradamente que no estaban preparadas para serlo. Sueño con que un día nos quitemos de una vez por todas este halo de ñoñez al hecho de tener hijos; estas mujeres podrán querer a sus retoños con locura, pero en la cárcel no estás capacitada para ejercer de madre, y ya está. Que te visiten, se te romperá el corazón quizá, pero que se críen fuera.

  10. /Tolstoi toco el tema de las carceles de una manera muy acertada en Resurreccion.

    Como los hombres, que cometemos errores todso y cada unol de nosotros, podemos juzgar a otros hombres solo por un hecho cuando posiblemente este se dio por culpa de la sociedad y la vida que ha tenido que llevar ?

    Perdon por los acentos, cosa de los teclados

  11. Para los duros, os habeis planteado que hay gente que vive en dificultades muy grandes y que como unica salida para salvar a su familia se juegan su libertad para llevar pan a sus casas?

  12. Vivo en EE.UU. Hace dos o tres años, me llamaron de los juzgados para traducir en un juicio en el que se decidía si quitar la custodia de un niño de uno o dos años a sus padres, quienes habían sido detenidos por tráfico de drogas. El niño estaba con sus padres en la furgoneta en que viajaban cuando se practicó la detención. Los padres, casados, eran una pareja muy joven de origen hondureño. El padre hablaba algo de inglés, la madre, de 19 años, no hablaba nada de inglés.
    Durante el juicio, se consideraba que los padres no estaban capacitados para la educación de un niño. En ese momento, los padres todavía no habían sido juzgados, de modo que aún no existía condena (aunque era de suponer que pasarían unos años en la cárcel). Es decir, que la decisión de quitarles la custodia no estaba basada en si los padres estarían en la cárcel o no, sino en que su comportamiento como traficantes de drogas no era considerado como un entorno seguro para la educación de un niño.
    Yo no creo que tener un hijo pequeño deba ser considerado a la hora de establecer la pena. Me parece que el debate aquí no es si esas personas están bien condenadas o no, sino qué hacer con sus hijos. Yo creo que si a los tres años los hijos van a ser separados de sus madres, como es el caso, cuanto más temprana fuera la separación sería mejor para los niños. Ahora bien, sería necesario darlos en adopción, pues si se les internara en una institución, sería peor el remedio que la enfermedad. La necesidad del niño de un vínculo emocional no tiene por qué hacerse efectiva con su madre biológica, sino que el niño puede ser muy querido y bien educado por unos padres adoptivos.
    Es decir, la pregunta que yo haría sería: qué es mejor para un niño, criarse en una cárcel con su madre hasta los tres años y luego la separación o criarse lo más tempranamente posible con unos padres adoptivos.
    Aunque a primera vista pueda parecer que el niño está mejor con su madre, se hace necesario un análisis más profundo. Y, desde luego, el dolor de la madre, por mucho que nos apene, no debería entrar en las consideraciones.

    • Olvida que la finalidad de las penas de prisión es REINSERTAR al delincuente en la sociedad. Arrebatarle a su hijo por “incapaz” negándole la posibilidad de enmendar su vida y convertirse en una persona “apta” para vivir en esta sociedad y para ser un buen padre/madre es puro fascismo y barbarie, o en el mejor de los casos, simple burricie.

  13. Jaws, yo que soy de las duras me he criado en un barrio bastante pobre y asolado por el tráfico de drogas, he trabajado como voluntaria con asociaciones de inmigrantes y drogadicción en España y en la actualidad trabajo en una organización dedicada a la integración y apoyo legal a inmigrantes centroamericanos en los Estados Unidos, que sufren condiciones realmente duras y recurren a extremos casi surrealistas para intentar salir adelante en este país. Digo esto para aclarar que sí, que efectivamente muchos de los “duros” nos hemos planteado una y mil veces las condiciones que llevan a personas a delinquir para llevar pan a sus casas, y en ocasiones estamos mucho más dentro del ajo que quienes se dejan llevar por la compasión lógica que en ocasiones suscitan sus casos.

  14. Es una desgracia que los niños tan pequeños vivan en las carceles pero al menos están con las madres y no creo que esto sea posible en la mayor parte del mundo. Cumplir condena en España seguro que es una suerte.

  15. Escribo con conocimiento, he trabajado en Instituciones Penitenciarias,y he vivido esas situaciones,a veces aunque no os lo creais, la prisiones lo mas parecido a un hogar que han tenido esos niños,es decir la higiene, cuidados sanitarios,alimentacion, espacios de juego…todas esas cosas que damos por supuesto que un a madre da a su hijo esas mujeres nunca se lo han dado porque no han podido o porque ni siquiera se lo ha planteado,y en algunos casos por desgracia mas de los que se pueden pensar,tienen ese hijo solo porque los departamentos de madres son mas comodos y menos disciplinados.Duro pero cierto,la realidad,es que seguimos primando el bienestar de adultos claramente incapacitados para educar a un bebe,por encima de la obligacion de la sociedad de criar a sus bebes para que sean adultos solventes.

  16. Yo soy voluntaria de Horizontes Abiertos desde hace tres años y justo ayer volvimos del campamento de verano. No puedo estar más de acuerdo con Jaws. ¿De verdad creéis que podéis juzgar así sin más, sin conocer cada caso en concreto, sin haber vivido las situaciones que han vivido esas mujeres, sin conocerlas,…? Creo que cualquiera podría cometer un error en cierto momento y acabar en el mismo lugar que ellas.
    La mayoría de estas mujeres son de etnia gitana,con unos valores tan marcados, que muy difícilmente se pueden cambiar. Otras, vienen de países donde han vivido en extrema pobreza. Las hay, que han tenido que huir amenazadas de muerte por su pareja, tras recibir numerosas palizas y estar al borde de la muerte. Mujeres a las que tanto al sociedad, como en muchos casos sus familias, les ha dado la espalda. Personas que no han encontrado otra manera de seguir adelante, por su falta de cultura y por sus terribles infancias.
    Aún así, a veces puedes ver algún atisbo de sensatez en ellas y en sus palabras, el arrepentimiento por ver el camino que lleva su vida, te aconsejan que no caigas en sus mismos errores. A la mayoría de ellas sus hijos les ha cambiado la vida y, para muchas, son lo único que tienen.
    También hay que tener en cuenta que hay mujeres, aunque sea un bajo porcentaje, que voluntariamente piden que sus hijos salgan de allí y que a ellas las trasladen de módulo, porque saben que ellas son las únicas culpables de su delito y que los pequeños no tienen porque cumplir su condena. Pero ¿qué pasa con aquellas madres que no tienen a nadie fuera? Hay que tener en cuenta que se dan muchos casos en los que no se sabe quien es el padre o en los que el otro progenitor y más miembros de la familia están también en prisión.
    Los módulos de madres serán “mejores” que cualquier otro módulo pero no, no es el lugar idóneo en el que criar a un hijo. Es la humedad, el olor, un espacio cerrado… Después los niños tiene problemas respiratorios, retrasos en el habla o problemas psicomotores, fobia a los espacios abiertos, una mala alimentación,… Afortunadamente, domingo tras domingo cuando salen a la calle, se puede ver cómo evolucionan a pasos agigantados.
    Pero no todo es malo. Todo esto no significa que los niños no tengan una infancia feliz. Tienen sus fiestas de cumpleaños, navidades, sus regalos, salen a la playa, a la piscina, van a la guardería, juegan,… Algunos de los voluntarios los “acogemos” en nuestras casa fines de semana o periodos en vacaciones y pasan a formar parte de nuestra familia. Es sólo que sus madres no tienen los recursos adecuados para educarles.
    Creo que nadie que no lo haya vivido, puede opinar. No os podéis imaginar lo que se siente al ver a unos niños que se reencuentran con su madre tras tres o cuatro años sin verla para irse de vacaciones, levantarte con ellos cada día, dormir abrazada a un niño, ver a las mares reírse, jugar y bailar a pesar de los triste de su situación, sentir su fuerza y su lucha, ir a la playa juntos, dar un paseo familiar, comerse un helado, ir al parque, hacer una fiesta de disfraces, que una madre te cuente su historia y se abra a ti, escuchar las primeras palabras de esos niños, verlos aprender a gatear o andar, verlos reír, que pasen a formar parte de tu vida y saber que ya no serías feliz sin ellos,… Lo que nadie se podría imaginar es lo que se siente cuando una madre que lleva años fuera de allí, llama para desear un feliz campamento a todos, como otra deja que te lleves a sus hijos de vacaciones durante una semana, que te inviten a su casa para celebrar un cumpleaños, que te lleves a sus hijos a la playa o al parque,…
    Pero lo que nadie nadie que no haya vivido esa situación podría llegar a entender, es el vacío que se siente cuando un niño al que conoces y llevas cuidado desde que nació, al que quieres con locura, ése que entre todos es TU NIÑO, desaparece de tu vida para siempre.

  17. Como voluntaria en prisiones he visto casos tremendos en los que se ha separado al bebé de su madre quedando ella en la cárcel y el bebé a cargo de la Comunidad de Madrid. Durante mucho tiempo,(años a veces), no pueden ver a su hijo y viven con la duda de si les habrán engañado y se lo habrán quitado, si lo habrán dado a otra familia, si estará en una situación adecuada… (pensad que la mayoría es la primera vez que pisa este país y no sabe si le están contando una milonga en relación a como está y dónde está el niño). Da lo mismo que le niño tenga ya tres años, el desarrollo emocional del niño dura al menos hasta los siete y todo lo que no sea estar con sus padres, salvo excepciones de personas que hacen daño a sus hijos, siempre repercute para mal en el niño/a.
    El otro problema sería: ¿es justo que una mujer que por necesidad en muchas ocasiones introduce droga en nuestro país, la mayoría de las veces inconsciente de la valoración que este hecho tiene en nuestra sociedad ya que en la suya el consumo es habitual -hoja de coca-, se pase 9 años y un día en prisión, mientras determinados actos, lamentablemente muy frecuentes en nuestro país, y que destruyen vidas, familias, ilusiones y futuros, se solucionen con una multa y una incapacitación durante meses?
    Creo que si somos tan “abiertos” con este tipo de delitos, tal vez se podría idear un sistema en el que madres e hijos no entren en una institución penitenciaria al uso o bien sean extraditadas si tienen familia que pueda atender a los niños. Según algunas de ellas es mas importante que vaya a visitarte tu familia que tener unas condiciones mejores en el centro (al menos me lo manifestaron así muchas de las que pedían la extradición), ademas de que en determinados países, las penas por estos delitos son inferiores a las que hay aquí.

  18. Bufff…Vaya planteamientos…¡¡¡qué dificil!!!. Cierto es que la condena es para el adulto, en este caso mujer…y no para el ser inocente que viene a este mundo ya entre rejas…Cierto es también que no se echa de menos aquello que no se conoce…aquello que no se añora…pero por no despegar a una madre de su hijo/a ¿es lícito criar a un ser humano ya entre rejas? para mí no…Si como ser adulto, en la mayoría de las ocasiones, que es la madre, es consciente de la vida que le espera a ese hijo/a apelaría a la generosidad de esas madres en beneficio de su hijo/a y daría la opción de plantearse una posible adopción…que lo que todavía no se entiende es ¿por qué hay tantas parejas que todavía tienen que ir a países lejanos ó alquilar vientres en EE.UU. para formar una familia siendo que en este país hay bebes suficientes para ser atendidos y ofrecerles un mejor futuro?…Ya digo que complicado es porque lo que parece racional y justo cuando pasa por el corazón no cuadra.

  19. Madre? Que es ser madre? Quién puede juzgar quien es o no una buena madre? Yo no y llevo doce años trabajando con madres y niños en prisiones. Cuando estaban dentro de las unidades internas de las que hablais, y esos niños pasaban su jornada escolar conmigo y mis compañeras educadoras, no podiamos dejar de sorprendernos de las habilidades que estos niños tenían, eran listos, a nivel psicomotriz más adelantados que cualquier niño de su edad, a veces era a nivel linguistico donde estaban más atrasados y era porque los modelos que tenían de referencia en el módulo no erán los más adecuados. Solo puedo decir que eran niños FELICES. Ahora que trabajo en las Unidades Externas, donde el regimén de modalidad de vida es más abierto, donde la media de edad de los niños en este momento está en 5 años y donde se da la oportunidad de que los niños puedan salir de este medio junto con sus madres, mi trabajo está más encaminado a la madre que al niño. Y veo niños FELICES que cuando se van echan de menos a su gran familia, a sus amigos de la casa grande y veo madres que han tenido que aprender a ser pacientes con sus hijos, a tener que asumir todas las responsabilidades que conlleva serlo, sometidas al regimén que les impone la Unidad y a trabajar en , para y por sus hijos para poder ganarse el salir un día con ellos de la mano. Yo no las juzgo, alguién ya lo hizo en su día y creo que todas las que he conocido a lo largo de mi vida, no ha habido día que no se hayan reprochado tener que hacer pasar a sus hijos por esto, mientras que ellos, un poco ajenos a todo sólo quieren que les quieran, aprender, jugar y crecer como cualquier niño de su edad.

  20. Creo que las madres con hijos (excepto en delitos muy graves) tendrían que cumplir su condena fuera de las cárceles,por ejemplo realizando trabajos para la comunidad y por supuesto que se garantizase a éstas la manutención y subsistencia de ellas y de sus hijos,además incluso para el estado sale más económica esta solución que su estancia en prisión que no beneficia a nadie ni mucho menos a la madre ni a sus hijos.

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