¿Quién es Al-Baghdadi, el “Califa” del ISIS? [Capítulo 12 de La Batalla por Mosul].

Alberto Sicilia / MOSUL (IRAK)

Ibrahim Awwad Ibrahim Al-Badri (nombre de guerra: Abu Bakr al-Baghdadi) es, sin duda, el hombre más buscado del mundo. Nadie desde Bin Laden se había convertido en una encarnación personal semejante de la yihad global. Pero Al Qaeda era una red terrorista que nunca controló territorio. ISIS estableció un auténtico Estado, que en su apogeo llegó a gobernar las vidas de millones de personas y una superficie de 100.000 kilómetros cuadrados, un país mayor que Portugal.

Baghdadi nació en 1971 en Samarra, una antigua ciudad iraquí al costado izquierdo del río Tigris, en una familia de clase baja. Su padre dirigía los estudios de Doctrina Islámica en la mezquita local. Baghdadi mostró desde pequeño una fascinación por la interpretación más puritana de las leyes religiosas, mostrándose intolerante con quien no las acataba escrupulosamente. Su familia le apodó “El Creyente”.

Fue en la mezquita donde trabajaba su padre donde Baghdadi obtuvo su primer trabajo, enseñando recitación coránica a los más pequeños.

Cuando no estaba en la mezquita, Baghdadi se aplicaba con entusiasmo y arrebatos de rabia a su otra gran pasión: jugar al fútbol.

Con 22 años y sin apenas dinero, Baghdadi dejó Samarra para irse a Baghdad. Allí completó una extensa educación religiosa: Diplomatura en Estudios Islámicos en 1996 y un Master en Recitación Coránica en 1999. Durante ese tiempo vivió en un pequeño cuarto pegado a una mezquita en una zona pobre de Baghdad. Allí complementaba sus estudios dando clases de Corán a los niños del barrio.

Durante todo este tiempo Baghdadi no dejó de jugar al fútbol en equipos locales.

Su tío paterno, Ismail al-Badri, trató de convencerle de que se uniese a los Hermanos Musulmanes, una sociedad islamista transnacional fundada en el Egipto de principios de siglo cuyo propósito es transformar la sociedad hacia una islámica, con “el Corán como Constitución”. Pero la rama mayoritaria de los Hermanos Musulmanes quiere cambiar la sociedad “desde dentro del sistema” (de hecho, la organización tiene diputados en casi todos los países donde no está ilegalizada). Aquello a Baghdadi le pareció “demasiada palabrería y poca acción”, así que se orientó hacia el yihadismo salafista, un movimiento ultra-conservador que pretende usa sociedad bajo la interpretación más puritana de la Ley Islámica aunque para ellos sea necesario la violencia.

La gran oportunidad de Baghdadi llegó en 2003. EEUU invadió Irak y tumbó el régimen y toda la administración de Saddam Hussein. En el vacío de poder que siguió a la invasión, estallaron dos guerras civiles superpuestas: ocupantes contra ocupados y sunníes contra chiíes.

Baghdadi ayudó entonces a formar un grupo insurgente llamado “Jaysh Ahl al-Sunnah wa al-Jamaah” para atentar contra los soldados estadounidenses que ocupaban el país.

Poco después fue detenido de manera casi accidental por el ejército estadounidense. Ocurrió el 2 de febrero de 2004, mientras visitaba a un amigo en Falluyah que sí estaba en la lista de los hombres más buscados. En los registros oficiales norteamericanos consta que se le clasificó como “prisionero civil” y no como un “yihadista”.

Baghdadi fue enviado a la cárcel de Camp Bucca, en el sur de Irak. Aunque las fotografías de abusos a prisioneros hicieron que la atención internacional se dirigiese hacia la prisión de Abu Ghraib, Camp Bucca resultó mucho más relevante para el futuro de Irak. Por Camp Bucca pasaron unos 100.000 iraquíes durante la ocupación de EEUU, llegando a albergar a 20.000 prisioneros a la vez, casi con total seguridad la cárcel más grande del mundo.

Años después, este campo de internamiento sería bautizado como la “Universidad de los Yihadistas”, por todos los lazos que se formaron entre insurgentes de diferentes grupos que años después acabarían engrosando las filas del ISIS.

Durante su estancia en prisión, Baghdadi siguió jugando al futbol, y al parecer de forma brillante, ya que sus compañeros le pusieron el mote de “nuestro Maradona”.

Baghdadi fue liberado de prisión en diciembre de 2004, apenas 10 meses después de ser capturado.

El grupo más prominente durante la insurgencia sunní era la “Al Qaeda Irak” del feroz Abu Musab al-Zarqawi. Los atentados contra los soldados de EEUU y la población civil chií se sucedían sin control.

Baghdadi se unió a la organización a través de los contactos que había hecho en la cárcel. Por sus conocimientos en Ley Islámica, se le asignó la tarea de revisar la propaganda que Al Qaeda producía para estar seguros de que no había ningún error de doctrina religiosa.

En octubre de 2006, Al Qaeda Irak se unió a otros grupos yihadistas para formar el ISI (el “Estado Islámico de Irak”). En la primavera de 2010 Baghdadi ya era el líder de la organización.

Eran años muy complicados para ISI: las tribus sunníes se habían hartado de la extrema violencia de sus tácticas y lanzaron una cacería contra sus militantes.

Con ISI diezmado, Baghdadi aprovechó para enviar a muchos de sus hombres a una Siria en guerra y establecer allí una organización bautizada como “Frente de Al Nusra”. Nusra ganó terreno rápidamente en el noreste de Siria. Baghdadi decidió fusionarla con ISI para formar el ISIS (“El Estado Islámico de Irak y el Levante”).

Baghdadi controlaba ahora un tercio del territorio sirio y las vidas de cientos de miles de personas. El sueño del Califato estaba más cerca. El siguiente paso era Irak. En un ataque relámpago aprovechando el levantamiento sunní contra el gobierno de Bagdad, ISIS conquistó el noroeste del país.

Unos días después de tomar Mosul, el portavoz de ISIS proclamó el establecimiento de un Califato, con Baghdadi al frente bajo el nombre de “Califa Ibrahim”.

El viernes 4 de julio de 2014, se produjo la única aparición pública que se conoce desde entonces de Baghdadi. Fue en la Gran Mezquita Al Nuri de Mosul, durante el rezo de un viernes de Ramadán. Vestido de negro y luciendo una larga barba, el “Califa Ibraim” subió al púlpito y se presentó al mundo.

El terror había llegado.

¿Cómo nació el ISIS? [Capítulo 11 de La Batalla por Mosul].

Alberto Sicilia / MOSUL (Irak)

1.- Invasión de Irak y guerra civil

Como muchas de las cosas que han ocurrido en Irak durante la última década, para entender el nacimiento del ISIS debemos situarnos al final de la invasión estadounidense de Irak en 2003.

En sus ya tristemente célebres “Orden Número 1” y “Orden Número 2”, Paul Bremer, (el entonces Administrador de Irak nombrado por el gobierno de EEUU), decretó la disolución de las estructuras gubernamentales, el ejército y los cuerpos de seguridad.
El vacío de autoridad creado, las tensiones sectarias internas del país y la lucha por el poder, desencadenaron dos guerras civiles superpuestas: una entre ocupantes y ocupados y otra entre suníes y chiíes. Los atentados, los secuestros, las acciones de escuadrones de la muerte se sucedían sin que nadie pudiese estabilizar el país.
Irak se había convertido en un estado fallido.

Uno de los grupos suníes que alcanzó mayor relevancia durante la guerra civil fue “Al Qaeda en Irak”, dirigido por un joven yihadista salafí llamado “Abu Musab al-Zarqawi”. En 2004, Zarqawi juró fidelidad a Osama Bin Laden. Ambos se habían conocido en los años 80 en Afganistán, durante la guerra entre los Mujahideen y las tropas soviéticas. Bin Laden y Zarqawi forjaron aún más sus lazos en Afganistán en los años 90, cuando el país estaba controlado por los Talibán.

Al Qaeda en Irak se hizo notable por sus atentados suicidas contra mezquitas chiíes y las brutales decapitaciones filmadas en vídeo. En abril de 2004 el grupo secuestró y decapitó al americano Nicholas Berg. El análisis del vídeo reveló que fue el propio Zarqawi quien le cortó el cuello.

Los métodos y las tácticas de Zarqawi eran aún más radicales que las utilizadas por los otros líderes de Al Qaeda. La salvaje brutalidad de sus acciones convirtieron a Zarkawi en la “estrella emergente” de la nueva yihad global.

En junio de 2006, un bombardeo aéreo estadounidense mató a Zarqawi en la ciudad de Baqubah, al norte de Bagdad.

2.- ISI (Estado Islámico de Irak)

Para el crecimiento de Al Qaeda en Irak fue fundamental el apoyo de amplios sectores de la población sunní que veían al gobierno de Bagdad (controlado mayoritariamente por los chiíes) como un gobierno opresor.

Poco después de la muerte de Zarqawi, Al Qaeda en Irak se fusionó con varios grupos de la insurgencia sunní y proclamó la creación del “Estado Islámico de Irak” (ISI) y una misteriosa figura, “Abu Bakr al Baghdadi” fue nombrado su emir.

Baghdadi tomó una decisión que se revelaría fundamental: incluir en la organización a antiguos mandos del ejército de Saddam. Tras la invasión, muchos de ellos habían sido prisioneros en “Camp Bucca”, una cárcel del ejército estadounidense en Irak, donde también habían sido prisioneros Al Baghdadi y otros líderes de la insurgencia.

Según ISI continuaba sus salvajes atentados en Irak, el grupo comenzó a perder el apoyo popular que había gozado entre los sectores sunníes.

En el año 2007, cientos de líderes tribales sunníes decidieron romper del todo sus lazos con el ISI y comenzar a combatirlo, un movimiento que se bautizó como “El Despertar Sunní”.

Casi todos los militantes de ISI fueron detenidos o asesinados. A comienzos de 2010 tanto el gobierno estadounidense como el iraquí concluyeron (erróneamente) que el grupo había sido derrotado.

3.- Guerra en Siria. El renacer de ISI

Con el ISI diezmado, la organización encontró su gran oportunidad: el estallido de la guerra en Siria. El gobierno de Assad había perdido rápidamente el control de gran parte del territorio del país, en particular la zona fronteriza con Irak.

Baghdadi comenzó a enviar hombres del ISI a Siria, donde creó la organización “Frente de Al Nusra”. En poco tiempo, Al Nusra tenía bajo su control el noreste de Siria.

4.- Fundación del ISIS. Pelea con Al Qaeda

En abril de 2013, Baghdadi anunció que ISI y Al Nusra se fusionaban en un grupo que bautizó como “ISIS”, el “Estado Islámico de Irak y el Levante”.

Sin embargo, al-Zawahiri (el líder de la “Al Qaeda Central” tras la muerte de Bin Laden) rechazó públicamente la creación del ISIS. Gran parte de los hombres de Al Nusra, antes leales a Baghdadi se posesionaron con Zawahiri.

El enfrentamiento entre ISIS y “Al Qaeda Central” desembocó en numerosos combates entre ellos en territorio sirio. ISIS salió claramente victorioso.

La presencia en una Siria, que se había convertido en otro estado fallido, le proporcionó a ISIS gran cantidad de armas y de dinero a través de los impuestos que cobraban en las ciudades que controlaban e incluso el petróleo que vendían en el mercado negro. Siria también les sirvió como base donde planificar sus operaciones y sobre todo, era un lugar al que los yihadistas internacionales podían llegar fácilmente cruzando la frontera con Turquía.

5.- Vuelta a Irak. Establecimiento del Califato

Si el declive del ISIS en Irak había ocurrido porque los sunníes se habían vuelto contra el grupo, las nuevas condiciones políticas hicieron que volviesen a tener cierto apoyo popular.

Nouri al-Maliki, el Primer Ministro de Irak (un chií) comenzó una feroz purga contra los miembros sunníes de su gobierno y de las estructuras del Estado. A las milicias sunníes que habían luchado contra ISIS les negó integrarse en el ejército. Los puestos de funcionarios en la Administración fueron, en la práctica, prohibidos para los sunníes.

La población sunní protestó, pero Maliki respondió con mano dura: en una de las manifestaciones las fuerzas de seguridad mataron a 50 manifestantes.

Con la población sunní alienada por un gobierno y un ejército controlado por los chiíes, el ISIS encontró un territorio fértil en el que avanzar.

En junio de 2014 ISIS lanzó un ataque relámpago y en apenas dos semanas conquistó ciudad tras ciudad en el norte del país. El Ejército de Irak se descompuso.

Especialmente relevante fue lo que sucedió en Mosul, la segunda ciudad más poblada de Irak. Apenas 1.000 combatientes del ISIS derrotaron a dos Divisiones del Ejército de Irak formadas por 60.000 hombres. En mitad del combate tres generales se subieron a un helicóptero y huyeron al Kurdistán. Miles de soldados se desprendieron de sus trajes militares y embarcaron en vehículos que les sacasen de la ciudad.

¿Cómo puede ser que un ejército tan numeroso se desintegrase ante la ofensiva de ISIS? Principalmente por la descarada corrupción gubernamental. Por ejemplo, un general del Ejército de Irak podía convertirse en Comandante de División pagando 2 millones de dólares. Ese dinero lo recuperaba estableciendo checkpoints en carreteras y obligando a pagar una mordida para todo aquel que los quisiese atravesar.

Conquistar Mosul supuso una enorme inyección económica para ISIS. Además de los impuestos que empezó a cobrar a los millones de residentes de la ciudad, en los bancos de Mosul había 1.000 millones en dólares. ISIS se convertía, con mucha diferencia, en el grupo yihadista con más capacidad económica del mundo.
Fue precisamente en Mosul donde Al Baghdadi hizo su primera aparición pública unos días después de autoproclamarse “Califa”. Como califa, al-Baghdadi clama tener autoridad religiosa, política y militar sobre todos los musulmanes del mundo y su objetivo declarado es la creación de un “Califato Global”.

Un hombre llorando con su hija en brazos y las escalofriantes fotos de la batalla por Mosul [FOTOS]

A man cries as he carries his daughter while walking from an Islamic State-controlled part of Mosul towards Iraqi special forces soldiers during a battle in Mosul, Iraq March 4, 2017. REUTERS/Goran Tomasevic

Mosul, la segunda ciudad más poblada de Irak, cayó en manos de ISIS en Junio de 2014. Fue precisamente en la Gran Mezquita de Mosul donde Abu Bakr al-Baghdadi proclamó “El Califato de Siria e Irak”.

Desde Octubre de 2016, una colación formada por el ejército del gobierno iraquí, fuerzas kurdas, milicias chiíes y varios actores internacionales, han lanzado una ofensiva para recuperar la ciudad.

El legendario fotógrafo serbio Goran Tomasevic ha tomado esta serie de escalofriantes fotos desde la primera línea de batalla.

Iraqi special forces soldiers run across a street during a clashes in Mosul. REUTERS/Goran Tomasevic

Smoke rises after an airstrike, during the battle against Islamic State militants, at the district of al-Mamoun in Mosul.
REUTERS/Alaa Al-Marjani

An Iraqi special forces soldier fires a sniper rifle during a battle with Islamic State militants in Mosul.
REUTERS/Goran Tomasevic

An Iraqi special forces soldiers walks through a house destroyed in an airstrike during a battle with Islamic State militants in Mosul. REUTERS/Goran Tomasevic

An Iraqi special forces soldier throws a hand grenade during a battle with Islamic State militants in Mosul.
REUTERS/Goran Tomasevic

Iraqi special forces soldiers walk on a street during a battle with Islamic State militants in Mosul, Iraq. REUTERS/Goran Tomasevic

An Iraqi special forces soldier shot dead an Islamic State suicide bomber in Mosul, Iraq. REUTERS/Goran Tomasevic

An Iraqi special forces soldier runs across a street during a battle with Islamic State militants in Mosul, Iraq. REUTERS/Goran Tomasevic

Iraqi special forces soldiers walk on a street during a battle with Islamic State militants in Mosul, Iraq. REUTERS/Goran Tomasevic

An Iraqi special forces soldier helps a family carry their child to cross from Islamic State controlled part of Mosul to Iraqi forces controlled part of Mosul, Iraq, March 4, 2017. REUTERS/Goran Tomasevic

An Iraqi special forces soldier checks men for explosive belts as they cross from Islamic State controlled part of Mosul to Iraqi forces controlled part of Mosul, Iraq, March 4, 2017. REUTERS/Goran Tomasevic

An Iraqi special forces soldier fires at a drone operated by Islamic State militants Islamic State militants in Mosul, Iraq, March 4, 2017. REUTERS/Goran Tomasevic