La NASA propone un campo magnético gigante para que Marte sea habitable

Hoy Marte es un mundo árido y frío con una atmósfera muy delgada.

Pero sabemos que, helada bajo el subsuelo, existen grandes cantidades de agua: una atmósfera tan débil hace que el agua líquida no pueda resistir mucho tiempo en la superficie.

En el pasado, Marte presentaba una atmósfera gruesa que, gracias al efecto invernadero, le permitía tener un gran océano que cubría alrededor del 30% de su superficie.

¿Qué ocurrió para que Marte perdiese casi toda su atmósfera?

Hace unos 3.000 millones de años, Marte perdió su campo magnético. Ese campo magnético protegía su atmósfera. Una vez perdido el campo magnético, el viento solar arrasó la atmósfera.

Un grupo de científicos de la NASA ha propuesto la creación de un campo magnético artificial cerca de Marte, de manera que la atmósfera pueda volver a crecer de manera natural y el agua líquida sea estable en su superficie.

[En este link podéis leer la propuesta científica completa.]

Según las simulaciones realizadas, el resultado sería que la temperatura del Planeta Rojo alcaicería los 4 grados centígrados. Con esta temperatura se derretiría el casquete polar formado por CO2. Como el CO2 es un gas de infecto invernadero, el hielo atrapado en el subsuelo también comenzaría a derretirse. Una vez formada una atmósfera protectora y con agua líquida en la superficie, la habitabilidad de Marte estaría mucho más cerca.

La NASA descubre agua en Mercurio


La NASA acaba de confirmar la existencia de agua en Mercurio, el planeta del Sistema Solar más cercano al Sol.

Aunque las temperaturas en la superficie de Mercurio pueden alcanzar los 400 grados centígrados, los cráteres cercanos al polo norte se mantienen en total oscuridad. En su interior, la sonda Messenger ha detectado importantes cantidades de agua en forma de hielo.

La existencia de agua en Mercurio se conjeturó hace más de 20 años, cuando el radiotelescopio de Arecibo observó machas brillantes en la superficie del planeta. La posición de esas manchas coincidía con la localización de cráteres fotografiados por la sonda Mariner-10 en los años 70.

La NASA ha utilizado tres experimentos diferentes para confirmar este resultado: 1) el exceso de hidrógeno en las regiones polares utilizando un espectrómetro de neutrones,  2) la reflectancia en longitudes de onda infrarojas y 3) la topografía medida con un altímetro láser.

Como todo buen descubrimiento científico, este también abre la puerta a nuevas cuestiones: ¿existen materiales orgánicos en estos depósitos? ¿hay alguna región de Mercurio donde existe agua líquida?

P.D.- Para más información, podéis leer este artículo en la página web de la NASA.