El email que Cifuentes envió a Ahmadineyad

Cristina rodeada por la Guardia Civil en su época hipster-indignada (EFE)

Este blog ha tenido acceso exclusivo a una comunicación secreta entre Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en Madrid y Mahmoud Ahmadineyad, Presidente de la República Islámica de Irán.

Después de un meticuloso chequeo, podemos confirmar la autenticidad de este email que os ofrecemos en rigurosa primicia mundial.

From: Cristina Cifuentes <cris@leña-al-perroflauta.com>
To: Mahmoud Ahmadineyad <mah@boom-boom-goes-The-Bomb.com>

Barbitas mío,

Te escribo desesperada. Los perroflautas asedian nuestra capital y han logrado cortar todas las líneas de suministro. Miles de ancianos mueren de hambre. Los hospitales infantiles han agotado sus medicinas.

Durante los últimos 30 años, los políticos españoles habíamos construido el Edén Ibérico: un país con un modelo económico sostenible, las mejores universidades del mundo, millones de puestos de trabajo para los jóvenes, medios de comunicación independientes y una selección campeona del mundo de fútbol. Los perroflautas quieren arrasarlo todo.

El hundimiento comenzó el pasado 25 de Septiembre, cuando unas 34 personas se concentraron en la Plaza de Neptuno. Contamos los manifestantes con el mismo exquisito rigor que tú los votos en las últimas elecciones presidenciales (blink, blink, guiño, guiño). La horda de antisistemas, armada con fusiles de asalto soviéticos y lanzacohetes antitanque de 40mm., intentó rodear el Congreso.

¿Y qué hizo nuestra policía? ¡Acompañarles amablemente a coger el tren en Atocha!

No sé qué droga me toman los antidisturbios. Temo que marihuana, porque me salen todo mansotes y siempre ansiosos por intercambiar con los manifestantes profundas reflexiones sobre la naturaleza del alma humana.

Mahmoud, soy una incomprendida. Hace unos días propuse «modular las manifestaciones» y todo el país se me echó encima, acusándome de enemiga de la libertad de expresión. No me dejaron terminar la frase. Yo sólo quería decir «modular las manifestaciones a base-hostias».

Tú eres mi última esperanza. Necesito que me envíes uno de esos aparaticos que tú NUNCA te has planteado construir (blink, blink, guiño, guiño). Ya sabes, el no-se-qué atrómico (blink, blink, guiño, guiño). La próxima vez que los perroflautas se junten en una plaza, voy a crear la nueva joya de la gastronomía contemporánea: hippy a la brasa deconstruido a la salsa de invisibles números de placa. (Acompañar con vino blanco).

Ainsss… Me desespero cuando pienso qué sería de este país si Jose Mari, en vez de abandonar la política, se hubiese proclamado Ayatolá Supremo. Pero como dice mi profe de yoga, una no puede dejarse arrastrar por la amargura melancólica.

Cuídate mucho y dale un beso a mi marido. ¡Ah! y dile que los jueces siguen buscándole por aquí.

Cris.