Segunda carta de un investigador a Francisco Camps

Fuente: orihueladigital.es

Pepiño y Paco discuten sobre los invariantes relativistas globales de la simetría gauge en cromodinámica cuántica.

Querido Paco,

No has respondido a la carta que te escribí la semana pasada para felicitarte por tu doctorado. Paco, necesito escuchar tu voz. Necesito acurrucarme entre tus brazos y que acaricies mi pecho desnudo mientras me susurras al oído historias de aeropuertos fantasmas y sastres malvados.

Me marchito entre ecuaciones diferenciales. Paco, estoy solo y desamparado. ¿Has contemplado el feroz ataque de la prensa francesa contra el panteón patrio? Pobrecitos, tienen demasiadas razones para envidiarnos.

Los franceses ganaron el Nobel de Química en 2005, pero Nadal les arrebató el Rolland Garros de aquel año. Los franceses ganaron el Nobel de Física en 2007, pero Contador se llevó el Tour. Los franceses ganaron el Nobel de Medicina en 2008, pero la Eurocopa fue nuestra. Volvieron a ganar el Nobel de Medicina en 2011, pero el Barça conquistó la Champions.

Están desesperados, ya no saben qué hacer para vencernos.

África comienza en los Pirineos. La talla de nuestros atributos viriles se lo ha demostrado a esos bigotudos huelguistas comequesos.

Nunca podré agradeceros, a toda la clase política española, vuestro diligente esfuerzo por liberar la Patria de miserable canallesca científica. Zapatero prometió que al final de su mandato se invertiría un 2% del PIB en investigación, pero, en realidad, los presupuestos de 2011 dedicaron un 1,3%. Mariano, nada más llegar al poder, decidió eliminar el Ministerio de Ciencia y recortar otros 600 millones.

Tenemos piojos ilustrados repartidos por universidades y laboratorios de medio mundo. ¿Tú sabes el dineral que nos costó educarlos? Ahora lloriquean porque no les ofrecemos la oportunidad de volver a investigar en España. ¿No querían aprender idiomas? ¿No ansiaban conocer mundo? Pues que no vuelvan. Y, de paso, si son tan listos, que ayuden a Merkel con su dieta y a Sarkozy con las hormonas de crecimiento.

Cuentan estos lumbreras que en Ámerica han nacido companías tecnológicas que emplean a miles de científicos e ingenieros. Paco, no te dejes engañar. Internet no existe.

Sólo saldremos de la crisis si cambiamos de modelo productivo. Se acabaron la playa y el ladrillo. Debemos apostar por lo que hacemos mejor que nadie: producir carne. Producir carne en forma de deportista.

¡Más Raúles y menos Ignacios Cirac!

¿Considerar la educación como una cuestión de estado y elevarla por encima de intereses partidistas? ¡Jamás! Nuestra cohesión social se sostiene con La Roja. ¡Yo soy español, español, español y no tenemos un Nobel científico desde 1959, 1959, 1959! Entre los países miembros y candidatos de la UE, sólo Malta y Turquía nos superan en fracaso escolar. ¡A por ellos, oé! En los rankings internacionales, no aparece ninguna universidad española entre las 100 primeras del mundo. ¡Es de Harvard el que no bote, es, es!

Yo comenzaría por elegir a los responsables de un nuevo currículo para nuestras escuelas. La Educación Cívica para Mou, el gentleman británico de Setúbal. La Filosofía para Pep, pues Europa no ha gozado de tanta sabiduría desde la muerte de Aristóteles. Y las Matemáticas, para una mente prodigiosa, la reencarnación -cristiana- de Albert Einstein, el genial Sergio Ramos.

Estas reformas también aumentarían la actividad sexual de la población. ¿Acaso alguien ha ligado diciendo que se dedica a la física cuántica? Ni San Jesucristo, que en paz descanse. Te lo dice alguien con diez años de experiencia en las discotecas de medio continente.

Paco, te lo ruego, responde a mis epístolas. Mi alma se desgarra a cada segundo que pasa sin escuchar tu voz.

Dr. Alberto Sicilia

Nota: la primera carta a Camps está aquí.