Sobre el vídeo de Pablo Iglesias: Unión Soviética y Estado del Bienestar


pablo

Hay muchas cosas en las que no estoy de acuerdo con Pablo Iglesias. Pero estos días estoy leyendo críticas que me parecen muy poco razonables.

Un ejemplo de hoy en la columna de Carlos Salas:

Durante uno de los programas televisados donde participó Pablo Iglesias dijo lo siguiente: “La Unión Soviética era un régimen monstruoso y criminal en muchos aspectos, pero permitió una correlación de fuerzas a nivel internacional que hizo posible el estado de Bienestar en los países del occidente europeo”.

[…]

Con este razonamiento que aparentemente es lógico, pero que no tiene nada de lógico, se podría sostener que los grandes logros de Occidente serían producto de monstruosidades. Por ejemplo:

-Necesitamos criminales, violadores y psicópatas, porque sin ellos no habría policía para defender la paz.

-El yihadismo que corta cabezas es necesario para que en occidente exista la libertad de culto.

Leyendo el artículo de Salas, uno podría llegar a la conclusión de que Pablo Iglesias es el autor de una teoría “ultra-radical” sobre el origen del Estado del Bienestar.

Pero resulta que muchos historiadores afirman que los Estados del Bienestar en la Europa continental fueron creados originalmente por gobiernos que temían que la clase obrera fuese seducida por las ideas marxistas.

Robert O. Paxon es uno de los historiadores estadounidense más prestigiosos. Especialista en el fascismo y la Francia de Vichy, es doctor por Harvard y fue profesor en las Universidades de Berkeley y Columbia, donde tras su jubilación sigue siendo el titular de la cátedra “Mellon Professor Emeritus of Social Sciences”.

En un artículo publicado en The New York Review of Books en abril de 2013 y titulado “Vichy Lives! – In a Way”, Paxon explica así el origen del Estado del Bienestar en los países de la Europa Occidental:

“El Estado del Bienestar no era originalmente un proyecto socialista o comunista. Fue introducido en la vida política europea por Bismarck, que instauró seguros por enfermedad y accidente en la Alemania imperial de 1883.

Bismarck acababa de ilegalizar entonces el Partido Socialista Democrático de Alemania y su intención con estas medidas era eliminar las razones que habían hecho a los socialistas tan populares entre la clase obrera.

Los marxistas europeos continentales se oponían entonces a las medidas del Estado del Bienestar porque consideraban que diluiría su militancia sin cambiar nada fundamental sobre la distribución del poder y la riqueza.

Sería mucho más tarde -en Alemania no antes de 1959- cuando los sindicatos y los partidos socialistas de la Europa Occidental abrazasen la idea del Estado del Bienestar como su objetivo último.

Todos las dictaduras fascistas y autoritarias en Europa construyeron Estados del Bienestar. Todas instauraron sistemas sociales para garantizar el acceso a sanidad y las pensiones. El objetivo último era mantener la unidad nacional y la paz social”

Las encuestas dicen que Pablo Iglesias y su partido alcanzarán más cuota de poder (o quizás el gobierno) en las próximas elecciones.

Por eso, resulta esencial que analicemos con lupa, que discutamos y critiquemos sus ideas. Pero hagámoslo de una manera honesta y razonable (¿qué sentido tiene la mención a los yihadistas corta-cabezas?). No convirtamos el debate político en otro derby futbolístico.

Carta de un investigador a José Ignacio Wert, bufón y ministro de Educación (en sus ratos libres)

Querido José Ignacio,

Cada día lo tengo más claro: el actual gobierno es sólo una gran performance artística dirigida en la sombra por cómicos españoles. Uno de estos viernes, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, aparecerán Arévalo, Chiquito de la Calzada y José Luis Moreno. En lugar de Soraya, el pájaro Rockefeller lo explicará todo: “las medidas del gobierno durante los últimos meses eran sólo una broma. Pero os lo habéis creído todo, ¿eh? ¡Toooooma Moreno!”

Lo siento, José Ignacio, pero a mí no me engañáis. Os he pillado y te lo voy a demostrar.

España atraviesa la peor crisis económica en décadas. Tenemos el nivel de desempleo juvenil más alto en el mundo desarrollado y nuestra tasa de abandono escolar dobla la media europea. ¿Y qué se os ocurre para arreglar la situación? Arrasar la educación pública, ¡toma ya!

Los Presupuestos Generales de 2012 recortan en un 21% el gasto en educación. Además, el pasado viernes, el gobierno aprobó un decreto que obliga a las comunidades autónomas a reducir otros 3.000 millones en sus inversiones educativas. Para ponerlo en contexto: Bankia ha recibido 12.000 millones en inyecciones directas del Estado.

Y mi chiste favorito: en el Programa de Estabilidad presentado hace unas semanas, el Gobierno propone que la inversión pública en educación pase del 4,9% al 3,9% del PIB entre 2010 y 2015.

Venga, chavales, que no me lo creo. ¿Qué va a ser lo siguiente que vais a inventaros? ¿Que, en el peor momento del país, el Jefe del Estado se vaya en secreto a cazar elefantes a África? Eso no se lo creería nadie.

En este circo, a ti te han asignado el papel de payaso. Ante las estadísticas que muestran un radical aumento de licenciados españoles trabajando en el extranjero, respondiste:

“Las estadísticas a veces están muy mal planteadas y no tienen ninguna relación con la realidad […] no se han ido, sino que es gente que ha adquirido la nacionalidad española gracias a la legislación que permite adquirirla a nietos de españoles o de exiliados y que son gente que ha adquirido una educación superior en su país y que de repente aparecen como un incremento de población española pero que siempre han vivido en ese país”. (Entrevista en Radio Nacional, 23/Febrero/2012).

Y cuando te preguntaron por el impacto que tendrá el aumento de alumnos por aula,

“Además de aprender, los niños en la escuela socializan, se comunican con otros niños, tienen experiencias formativas distintas que son muy difíciles si el número es muy escaso”. (Entrevista en Onda Cero, 17/Abril/2012).

Os he pillado, José. Pero prometo guardar el secreto si convences a Rajoy de que me nombre ministro de Economía. ¿A quién va a elegir si no? ¿A un ex-banquero de Lehman Brothers?

Un abrazo, bribón.

Alberto Sicilia.