Así entrevista la BBC a su gobierno

Jeremy Paxman (crédito de la fotografía: BBC)

Jeremy Paxman (crédito de la fotografía: BBC)

Cuando un político intenta evadir una pregunta de Jeremy Paxman, este periodista de la BBC vuelve a repetir su pregunta. “Tantas veces como haga falta hasta que consigo una respuesta o queda meridianamente claro para el espectador que ese político no quiere responder. No es cuestión de ser maleducado, sino de plantear de forma clara y directa las preguntas que los ciudadanos se hacen sobre su gobierno”.

En una reciente confrontación televisiva con la Secretaria de Estado de Hacienda, Paxman terminó su entrevista preguntándole: ¿se ha planteado alguna vez que quizás usted es una incompetente?

A pesar de ser una televisión pública, la BBC es una institución sobre la que el gobierno británico no tiene derecho de intervención.

Os dejo aquí algunos vídeos con entrevistas de Paxman. ¿Conseguiremos nosotros tener alguna vez una televisión pública de semejante calidad?

1) Entrevista con Chloe Smith, Treasury Minister

2) Una recopilación de entrevistas de Paxman. Os recomiendo este vídeo especialmente a partir del minuto 2:44

3) Boris Johnson, el alcalde de Londres, se resiste a contestar de manera precisa una pregunta de Paxman

4) Paxman reflexiona sobre el arte de la entrevista

El email que Cifuentes envió a Ahmadineyad

Cristina rodeada por la Guardia Civil en su época hipster-indignada (EFE)

Este blog ha tenido acceso exclusivo a una comunicación secreta entre Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en Madrid y Mahmoud Ahmadineyad, Presidente de la República Islámica de Irán.

Después de un meticuloso chequeo, podemos confirmar la autenticidad de este email que os ofrecemos en rigurosa primicia mundial.

From: Cristina Cifuentes <cris@leña-al-perroflauta.com>
To: Mahmoud Ahmadineyad <mah@boom-boom-goes-The-Bomb.com>

Barbitas mío,

Te escribo desesperada. Los perroflautas asedian nuestra capital y han logrado cortar todas las líneas de suministro. Miles de ancianos mueren de hambre. Los hospitales infantiles han agotado sus medicinas.

Durante los últimos 30 años, los políticos españoles habíamos construido el Edén Ibérico: un país con un modelo económico sostenible, las mejores universidades del mundo, millones de puestos de trabajo para los jóvenes, medios de comunicación independientes y una selección campeona del mundo de fútbol. Los perroflautas quieren arrasarlo todo.

El hundimiento comenzó el pasado 25 de Septiembre, cuando unas 34 personas se concentraron en la Plaza de Neptuno. Contamos los manifestantes con el mismo exquisito rigor que tú los votos en las últimas elecciones presidenciales (blink, blink, guiño, guiño). La horda de antisistemas, armada con fusiles de asalto soviéticos y lanzacohetes antitanque de 40mm., intentó rodear el Congreso.

¿Y qué hizo nuestra policía? ¡Acompañarles amablemente a coger el tren en Atocha!

No sé qué droga me toman los antidisturbios. Temo que marihuana, porque me salen todo mansotes y siempre ansiosos por intercambiar con los manifestantes profundas reflexiones sobre la naturaleza del alma humana.

Mahmoud, soy una incomprendida. Hace unos días propuse “modular las manifestaciones” y todo el país se me echó encima, acusándome de enemiga de la libertad de expresión. No me dejaron terminar la frase. Yo sólo quería decir “modular las manifestaciones a base-hostias”.

Tú eres mi última esperanza. Necesito que me envíes uno de esos aparaticos que tú NUNCA te has planteado construir (blink, blink, guiño, guiño). Ya sabes, el no-se-qué atrómico (blink, blink, guiño, guiño). La próxima vez que los perroflautas se junten en una plaza, voy a crear la nueva joya de la gastronomía contemporánea: hippy a la brasa deconstruido a la salsa de invisibles números de placa. (Acompañar con vino blanco).

Ainsss… Me desespero cuando pienso qué sería de este país si Jose Mari, en vez de abandonar la política, se hubiese proclamado Ayatolá Supremo. Pero como dice mi profe de yoga, una no puede dejarse arrastrar por la amargura melancólica.

Cuídate mucho y dale un beso a mi marido. ¡Ah! y dile que los jueces siguen buscándole por aquí.

Cris.