El día en el que el 90% de las islandesas decidieron no cocinar ni trabajar.

El 24 de octubre de 1975, el 90% de las mujeres islandesas decidieron no cocinar ni trabajar, en protesta por su posición en la sociedad. Annadis Rudolfsdottir, la hija de una de esas mujeres, ha escrito unas memorias de aquel día.

Gudrun Jonsdottir aún recuerda la ropa que vestía el 24 de octubre de 1975. Tenía 21 años, acababa de casarse y tenía un bebé. Ese día no iba a cocinar, ni a limpiar ni ir a su trabajo. Tampoco lo iba a hacer mi madre, ni las amigas de mi madre, ni las empleadas del supermercado, ni las profesoras. Alrededor de un 90% de las mujeres islandesas pararon ese día. Una vecina, madre de tres hijos, dejó que su familia se cuidase por sí misma y dejó la casa a las 8 de la mañana para no volver hasta la noche. Aquel día Islandia se detuvo, pero sus mujeres nunca se habían sentido tan vivas, tan determinadas, tan llenas de propósito.

Un movimiento radical llamado “Calcetas Rojas” había sembrado la idea: “¿Por qué no nos podemos todas en huelga? Sería una manera extraordinaria de que la sociedad se diese cuenta de lo importantes que somos”.

En este link podéis encontrar las memorias completas de Annadis Rudolfsdottir.

5 protestas sociales que cambiaron el mundo


¿Sirve de algo la huelga? ¿Tiene sentido protestar?

No sé si la huelga de hoy en España tendrá consecuencias importantes. Pero creo que es un buen momento para recordar algunas protestas sociales que cambiaron el mundo. Para esta entrada he escogido 5 ejemplos que me parecen muy hermosos. Os animo a añadir otros en la sección de comentarios.

1) Las sufragistas rodean la Casa Blanca
Washington, 20 de junio de 1917
Hecho histórico: Derecho al voto femenino en EEUU

Credito de la Fotografía: Wikimedia Commons

Durante las últimas décadas del siglo XIX, algunas activistas norteamericanas habían comenzado a organizarse para reclamar el derecho de las mujeres a votar.

Desde el 10 de Enero de 1917, las sufragistas decidieron concentrarse diariamente frente a la Casa Blanca. Sus protestas no tuvieron apenas repercusión durante los primeros meses, pero el 20 de Junio de 1917 estalló el escándalo. Durante la visita de una delegación rusa a la Casa Blanca, las sufragistas exhibieron una pancarta que decía: “Nosotras, las mujeres de EEUU podemos afirmar que EEUU no es una democracia. A los 20 millones de mujeres que vivimos aquí se nos niega el derecho al voto”. Más de 200 activistas fueron detenidas.

Aquella protesta hizo el movimiento visible a nivel nacional. El gobierno de EEUU se había embarcado en la 1ª Guerra Mundial y exigía a las mujeres unirse al esfuerzo de guerra. “¿Entonces por qué no podemos votar?”, respondieron las feministas.

El presidente Wilson, que hasta entonces se había opuesto al sufragio femenino, cambió su postura en 1918. Al año siguiente el Congreso aprobó la Enmienda 19 a la Constitución, que prohíbe la discriminación de voto por razón de sexo.

2) La Marcha de la Sal
India, 12 de marzo – 6 de abril de 1930
Hecho histórico: Independencia de la India

Crédito de la fotografía: Wikimedia Commons

El 12 de marzo de 1930, Mahatma Gandhi comenzó una caminata de 390 km para protestar contra el Imperio Británico.

Londres había instaurado un impuesto sobre la producción y la venta de sal en la India. Durante los 23 días de caminata, Gandhi pronunció multitudinarios mítines donde utilizaba este impuesto como ejemplo de la injusticia colonial. Miles de jóvenes se unieron a la protesta.

La marcha convirtió a Ghandi en una referencia política mundial y desencadenó la primera ola de desobediencia civil masiva contra el poder británico. Sería necesaria aún una lucha de más de 17 años para que la India obtuviese finalmente su independencia.

3) Disturbios de Soweto
Johannesburgo (Sudáfrica), 16 de Junio de 1976
Hecho histórico: Abolición del Apartheid

Crédito de la fotografía: Wikimedia Commons

Los estudiantes del barrio negro de Soweto salieron a la calle cuando el gobierno sudafricano instauró una ley que obligaba a que la mitad de la enseñanza se realizase en lengua afrikáans. El gobierno respondió con dureza, asesinando a cientos de jóvenes.

Esta protesta significó el comienzo de la lucha organizada contra el Apartheid, aglutinada en torno al “Congreso Nacional Africano” de Nelson Mandela.

En recuerdo de los hechos en Soweto, cada el 16 de Junio se celebra en Sudáfrica el “Día de la Juventud”.

4) Huelga en los astilleros de Gdansk
Gdansk (Polonia), 14 de Agosto de 1980
Hecho histórico: Democracia en Polonia

Crédito de la Fotografía: Gdansk Municipality

Una huelga de más de 17.000 trabajadores en los astilleros de Gdansk forzó al gobierno comunista de Polonia a legalizar “Solidarnosc”, el primer sindicato independiente. Pocos meses después, la organización contaba con más de 10 millones de miembros y jugaría un papel fundamental en las primeras elecciones polacas.

Lech Walesa, electricista en los astilleros de Gdansk y uno de los fundadores de “Solidarnosc” fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1983 y sirvió como Presidente de Polonia entre 1990 y 1995.

5) Mujeres de Liberia por la Paz
Liberia, 2003
Hecho histórico: Fin de la Segunda Guerra Civil de Liberia

Crédito de la fotografía: Wikimedia Commons

Cansadas de una guerra que se había cobrado más de 50.000 vidas, las mujeres de Liberia forzaron un acuerdo de paz entre el gobierno y las dos fuerzas rebeldes.

La activista Leymah Gbowee Gbowee fue galardonada con el Nobel de la Paz en 2011 y, ese mismo año, Liberia se convirtió en el primer país africano que eligió a una mujer como presidenta del gobierno.


P.D.- Un servidor está hoy en huelga. Artículo escrito el 13 de Noviembre de 2012.

Huelga de sexo

Cartel de una campaña estadounidense por los derechos de la mujer. “Si nuestras elecciones reproductivas son denegadas, tambien lo son las tuyas”.

Ayer, las mujeres de Togo comenzaron una “huelga de sexo” para pedir la dimisión del presidente del país.

Esta singular forma de protesta ya aparece en el clásico griego “Lisístrata” escrito por Aristófanes hace más de 2.400 años. La ateniense Lisístrata, harta de la interminable guerra del Peloponeso, convence a las mujeres de Grecia de que no mantengan relaciones sexuales con los hombres hasta que se firme la paz. Atenienses y espartanos, desesperados por las privaciones impuestas, reúnen a sus delegados y encuentran rápidamente la manera de reconciliarse.

El éxito de estas acciones no es sólo asunto de obras de ficción. La huelga de sexo protagonizada por las mujeres de Liberia en 2003 fue clave para acabar con una guerra civil que dejó más de 50.000 muertos en el país africano. Bajo el lema “sin paz no hay sexo”, la activista Leymah Gbowee organizó el movimiento de mujeres que terminó supervisando las negociaciones de paz. Gbowee fue galardonada con el Nobel de la Paz en 2011 y Liberia se convirtió en el primer país africano que eligió a una mujer como presidenta del gobierno.

Campañas similares han tenido mucho éxito en Colombia, Filipinas o Kenia. En estos tiempos de Twitter, Facebook y Google, la imaginación y el ingenio son factores determinantes en la visibilidad pública de una protesta social.

No puedo terminar esta entrada sin incluir algunos pasajes de la comedia de Aristófanes. Unas buenas carcajadas para comenzar la semana:

LISÍSTRATA. Mujeres, si vamos a obligar a los hombres a hacer la paz, tenemos que abstenernos de la verga. 

CLEONICE. Yo no puedo hacerlo: que siga la guerra.

MÍRRINA. Ni yo tampoco, por Zeus: que siga la guerra.

LISÍSTRATA. Y, ¿tú eres la que dices eso, rodaballo? ¡Si hace un momento decías que te dejarías cortar por la mitad!

CLEONICE. Otra cosa, cualquier otra cosa que quieras. Incluso, si hace falta, estoy dispuesta a andar por fuego. Eso antes que la verga, que no hay nada comparable, Lisístrata, guapa.

LISÍSTRATA. Jodidísima ralea nuestra, toda entera. No sin razón las tragedias se hacen a costa nuestra, pues no somos nada más que follar y parir.

[…]

Nuestra heroína termina convenciendo a las mujeres y hace que presten este juramento:

LISÍSTRATA. Vosotras declararéis esto bajo juramento de acuerdo conmigo y lo mantendréis firmemente: «Ningún hombre, ni amante, ni marido»…

CLEONICE. «Ningún hombre, ni amante, ni marido»…

LISÍSTRATA…. «se acercará a mí descapullado». Dilo.

CLEONICE. … «se acercará a mí descapullado». ¡Ay, ay!, se me debilitan las rodillas, Lisístrata.

LISÍSTRATA. «En casa pasaré el tiempo sin mi toro»

CLEONICE. «En casa pasaré el tiempo sin mi toro»…

LISÍSTRATA…. «con mi vestido azafranado y muy bien arreglada»…

CLEONICE. … «con mi vestido azafranado y muy bien arreglada»…

LISÍSTRATA…. «para que mi marido se ponga al rojo vivo»…

CLEONICE. … «para que mi marido se ponga al rojo vivo»…

[…]

Cinesias, unos de los guerreros atenienses, nos confiesa el sufrimiento que padece:

CINESIAS. ¡Ay de mí, desdichado, qué convulsiones me dan, y qué rigidez!

[…]

Pero las mujeres mantienen su determinación:

EL CORIFEO. Cuenta que yo, de odiar a las mujeres, no voy a parar nunca.

LA CORIFEO. Bueno, cuando tú quieras. Pero lo que es ahora no voy a consentir que estés así, desnudo. Que mira que estás para caerse de risa.

[…]

Los embajadores de Atenas y Esparta se reúnen de urgencia y firman la paz. Prítanis canta aliviado:

Agreste cazadora, ven aquí, divinal doncella,
por nuestro acuerdo de paz,
para que nos mantengas unidos largo tiempo.
Que ahora y para siempre la amistad sea fecunda
gracias a nuestro pacto.

[…]

Han pasado 25 siglos desde que se escribió este texto.