Una hipótesis (creo que razonable) sobre “Pucherazo Podemos”


Desde hace unas horas #PucherazoPodemos se ha convertido en el Trending Topic número 1 de Twitter en España. Llevo un buen rato buscando entre los tuits que llevan esa etiqueta y no encuentro argumentos, tan sólo consignas y propaganda (tanto atacando a Podemos como defendiendo a Podemos). En esta entrada me gustaría explicar la hipótesis que creo más probable sobre lo que ha ocurrido. Como siempre, si creéis que me equivoco, estaré encantado de leer vuestros argumentos en los comentarios. Esta mañana, Podemos ha publicado en su web los resultados de las votaciones para sus estructuras a nivel local. Echando un primer vistazo a los resultados, Adrián Vázquez (@addvazquez) me ha avisado de que había cifras muy extrañas en algunas localidades: el “número de votos” era superior al “número de inscritos”. Como por Twitter me sigue gente de Podemos, he preguntado a ver si alguien me lo podía explicar. Me parecía que debía haber algún error con la actualización del número de inscritos: https://twitter.com/pmarsupia/status/551021711194607617 https://twitter.com/pmarsupia/status/551024041474424832 En realidad hay 3 cifras diferentes e importantes en cada municipio: A) El número de inscritos cuando se inició el proceso. Esta es la gente que, en principio, podría ser votada. Dicho de otra manera: la gente con derecho a sufragio pasivo. Este número era relevante porque cada localidad debía tener, a esa fecha, un número mínimo de inscritos para que se formase un consejo ciudadano local y por tanto se celebrasen estas elecciones. B) El total de inscritos antes de que se cerrasen las urnas (Podemos mantiene el censo abierto hasta el último momento en el que se cierran las urnas). Dicho de otra manera: esto es el número de personas con derecho a sufragio activo. C) El número de personas que finalmente votaron. Es evidente que C puede ser mayor que A, pero nunca mayor que B. PROBLEMA: Podemos ha publicado sólo los números A y C, pero no ha publicado B. Además, al número A lo ha llamado simplemente “inscritos” con lo cual, en algunas localidades, pasaban cosas tan raras como esta: (número de votos mayor que número de inscritos) hipo ¿Ha habido pucherazo? Mi hipótesis: yo creo que NO. La confusión se ha creado por no haber publicado la cifra B. Razones: 1) Si alguien quiere hacer “pucherazo” no lo hace en 20 localidades a la vez y publicándolo en la web. 2) Los lugares donde el “número de inscritos” superaba al “número de votos” son localidades pequeñas, no localidades grandes. Esto resulta compatible con la hipótesis de confusión entre los números A y B. PERO: Aunque creo que NO ha habido pucherazo, sí me parece que hoy Podemos ha cometido un grave error de comunicación. Ha tardado más de 4 horas en explicar exactamente qué ocurría con los números: https://twitter.com/ahorapodemos/status/551085577882583040 Una de las principales razones para votar a un partido es que esa organización transmita confianza, y aunque creo que no han adulterado las votaciones, sí creo que hoy Podemos se ha hecho hoy un flaco favor a sí mismo. Dicho todo lo anterior: me parece muy positivo que Podemos explore nuevas formas de participación política por Internet (no sólo las votaciones, también por ejemplo su foro en Reddit o la publicación de sus cuentas). Me parece que eso está conseguiendo que mucha gente joven se esté implicando en interesantes debates políticos. Está claro que el uso de esas herramientas tiene que ser “pulido”. Esto sería un tema que merecería varios posts y sobre el que podríamos discutir mucho (por ejemplo: ¿no sería mejor que se cerrase el censo días antes de que se cerrasen las urnas?). Pero sinceramente, el uso de estas herramientas me parece un gran avance en nuestro debate político. Y para finalizar, una petición: tratemos de hacer de Twitter un lugar donde discutir con argumentos. (Y también un lugar donde reconozcamos nuestros errores sin miedo ni vergüenza). Me parece una herramienta fantástica para debatir y aprender. No lo convirtamos en un muro de propaganda barata a favor de unos o ataques rastreros contra otros (sean quienes sean).