Las milicias prorrusas ya controlan pasos fronterizos

Alberto Sicilia / DONETSK


Milicias

Milicianos prorrusos inspeccionan rifles destruidas tras tomar la base de la Guardia de Fronteras en Lugansk. (Crédito de la fotografía: AP)

La bandera ucraniana ha dejado de ondear en varios pasos fronterizos con Rusia.

En una de las batallas estratégicamente más importante desde que comenzó el conflicto, las milicias prorrusas se han hecho con el control de la base de la Guardia de Fronteras en Lugansk. La guarnición de Kiev se rindió a las 6 de la mañana del miércoles, tras un duro combate que se había prolongado durante casi dos días.

Desde esa base se coordinaban la decena de pasos fronterizos que tiene la provincia Lugansk con Rusia.

Aunque el Ministerio de Defensa de Ucrania anunció ayer que había recuperado el control sobre todo el territorio al norte de Donetsk, la realidad sobre el terreno es muy diferente.

En la localidad fronteriza de Krasny Partizansk, los guardias ucranianos huyeron con sus familias al enterarse que había caído la base central en Lugansk.

El lado ruso de los puestos fronterizos sigue funcionando con normalidad. Moscú tiene ahora mismo todo el control sobre quién los cruza.

Aunque el Kremlin aseguraba ayer que no ha enviado tropas ni instructores al Este de Ucrania, es evidente la numerosa presencia de rusos en las filas rebeldes.

Durante una visita a la base del “Batallón Vostok” en Donetsk, un comandante nos confirmaba que de los 50 hombres que había perdido en la batalla por el aeropuerto, 33 tenían nacionalidad rusa y sus cuerpos habían sido repatriados.