El experimento para descubrir el sexismo en el trabajo

Martin y Nicole trabajaban en la misma empresa.

Un día Martin se encontró en un intercambio de emails muy desagradable con un cliente: nada le gustaba y, de forma muy impertinente, le pedía cosas imposibles. Martin conocía bien el negocio y al cliente. Aquello no era normal.

Hasta que se dio cuenta de que en esos emails había estado utilizando la firma de Nicole. Ambos compartían la misma cuenta de correo corporativo y él había olvidado cambiar la firma.

¿Tanta impertinencia tendría algo que ver con que el cliente pensase que estaba tratando con una mujer?

Martin y Nicole decidieron hacer un experimento. Durante dos semanas él firmaría como Nicole y ella firmaría como Martin.

“Mi trabajo se convirtió en un infierno”, dice Martin. “Cualquier cosa que proponía a los clientes era cuestionada. Clientes con los que podía trabajar fácilmente ahora se comportaban de manera condescendiente. Uno hasta me preguntó que si estaba soltera. Me di cuenta de que Nicole tenía que ganarse una confianza con los clientes que yo no necesitaba. Yo era exactamente el mismo profesional que antes. Me di cuenta de que siempre había tenido una “ventaja invisible” en mi trabajo.

“Yo tuve la semana más productiva de mi carrera”, dice Nicole.

Tanto Martin Schneider como Nicole Knacks han escrito sobre este experimento. Podéis encontrar más información aquí y aquí.

Quizás el experimento debería repetirse en más lugares de trabajo para que nos diésemos cuenta de las dificultades, muchas veces invisibles para nosotros, a las que se enfrentan las mujeres.

La mujer que revolucionó las Matemáticas y, aun así, tuvo que luchar contra el machismo toda su vida: Emmy Noether

Einstein la consideraba un genio. Sus teoremas revolucionaron la manera en la que comprendemos la Física Moderna.

Y, sin embargo, casi nadie sabe hoy quién es.

Emmy Noether nació en Alemania en 1882. En 1915, David Hilbert, otro de los gigantes de las matemáticas, descubrió su talento e intentó que fuese contratada por la Universidad de Gottingen. Pero el resto de miembros del claustro se opuso:

“¿Qué pensarán nuestros soldados cuando vuelvan a la Universidad y descubran que tienen que aprender a los pies de una mujer?”

Hilbert respondió enfadado: “No veo cómo el sexo del candidato
puede ser un argumento contra su contratación. Al fin y al cabo, somos una Universidad, no una sauna”.

Noether tuvo que enseñar en Gottingen durante 4 años sin cobrar: oficialmente era sólo una ayudante del Profesor Hilbert.

Su teorema más famoso, que relaciona las simetrías con las leyes de conservación, es la base de buena parte de la Física Moderna.

En 1915 Einstein publicó la Relatividad General, en la que el espacio, el tiempo y la gravedad están íntimamente conectados. Noether se puso a estudiar los trabajos de Einstein y descubrió algo más profundo en su teoría.

En términos técnicos el Teorema de Noether dice que a cada simetría continua en un sistema físico le corresponde una ley de conservación.

Es más fácil explicarlo con ejemplos:

Imagina que hacemos un experimento hoy y repetimos el mismo experimento mañana. Las leyes de la Física no han cambiado, así que el resultado será el mismo. A eso se le llama la simetría del tiempo. Noether descubrió que la simetría del tiempo se corresponde con la Ley de Conservación de la Energía.

Un segundo ejemplo: Imagina que hacemos un experimento en un laboratorio en España y repetimos el experimento en un laboratorio en Francia. Las leyes de la Física tampoco han cambiado, así que el resultado de los dos experimentos va a ser el mismo. A eso se le llama la simetría de traslación en el espacio. Noether descubrió que esa simetría se corresponde con la Ley de Conservación del Momento.

Sus descubrimientos plantaron la semilla para muchos otros que estaban por venir: por ejemplo, la predicción del bosón de Higgs.

Noether, judía y alemana, fue expulsada de la universidad en 1933. Escapó a EEUU, pero falleció apenas dos años después.

Albert Einstein escribió en su recuerdo una emocionante carta en el New York Times:

“En el campo del álgebra, donde los matemáticos más geniales han trabajado durante siglos, ella descubrió métodos que se han demostrado de una enorme importancia. […] La matemática pura no es más que la poesía de las ideas lógicas.”

Noether luchó contra el machismo toda su vida. Es hora de que todos reconozcamos su nombre como lo hacemos con el de otros grandes científicos como Einstein o Darwin.