La mujer que revolucionó las Matemáticas y, aun así, tuvo que luchar contra el machismo toda su vida: Emmy Noether

Einstein la consideraba un genio. Sus teoremas revolucionaron la manera en la que comprendemos la Física Moderna.

Y, sin embargo, casi nadie sabe hoy quién es.

Emmy Noether nació en Alemania en 1882. En 1915, David Hilbert, otro de los gigantes de las matemáticas, descubrió su talento e intentó que fuese contratada por la Universidad de Gottingen. Pero el resto de miembros del claustro se opuso:

“¿Qué pensarán nuestros soldados cuando vuelvan a la Universidad y descubran que tienen que aprender a los pies de una mujer?”

Hilbert respondió enfadado: “No veo cómo el sexo del candidato
puede ser un argumento contra su contratación. Al fin y al cabo, somos una Universidad, no una sauna”.

Noether tuvo que enseñar en Gottingen durante 4 años sin cobrar: oficialmente era sólo una ayudante del Profesor Hilbert.

Su teorema más famoso, que relaciona las simetrías con las leyes de conservación, es la base de buena parte de la Física Moderna.

En 1915 Einstein publicó la Relatividad General, en la que el espacio, el tiempo y la gravedad están íntimamente conectados. Noether se puso a estudiar los trabajos de Einstein y descubrió algo más profundo en su teoría.

En términos técnicos el Teorema de Noether dice que a cada simetría continua en un sistema físico le corresponde una ley de conservación.

Es más fácil explicarlo con ejemplos:

Imagina que hacemos un experimento hoy y repetimos el mismo experimento mañana. Las leyes de la Física no han cambiado, así que el resultado será el mismo. A eso se le llama la simetría del tiempo. Noether descubrió que la simetría del tiempo se corresponde con la Ley de Conservación de la Energía.

Un segundo ejemplo: Imagina que hacemos un experimento en un laboratorio en España y repetimos el experimento en un laboratorio en Francia. Las leyes de la Física tampoco han cambiado, así que el resultado de los dos experimentos va a ser el mismo. A eso se le llama la simetría de traslación en el espacio. Noether descubrió que esa simetría se corresponde con la Ley de Conservación del Momento.

Sus descubrimientos plantaron la semilla para muchos otros que estaban por venir: por ejemplo, la predicción del bosón de Higgs.

Noether, judía y alemana, fue expulsada de la universidad en 1933. Escapó a EEUU, pero falleció apenas dos años después.

Albert Einstein escribió en su recuerdo una emocionante carta en el New York Times:

“En el campo del álgebra, donde los matemáticos más geniales han trabajado durante siglos, ella descubrió métodos que se han demostrado de una enorme importancia. […] La matemática pura no es más que la poesía de las ideas lógicas.”

Noether luchó contra el machismo toda su vida. Es hora de que todos reconozcamos su nombre como lo hacemos con el de otros grandes científicos como Einstein o Darwin.

Los fascinantes secretos matemáticos escondidos en “Los Simpsons”


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(Crédito de la imagen: 20th Century Fox)

Resultan casi imperceptibles, pero en cada episodio de Los Simpsons se esconden referencias a las matemáticas más sofisticadas.

No es casualidad. En el equipo de la serie trabajan varios genios de las matemáticas. Al Jean, el productor ejecutivo, fue admitido para estudiar ciencias exactas en Harvard cuando tenía 16 años. Jeff Westbrook renunció a un puesto de investigador en Yale para escribir guiones de Los Simpsons. David S. Cohen, otro guionista, llegó al equipo después de resolver uno de los grandes problemas de la geometría.

Hace unas semanas Simon Singh publicó el libro “The Simpsons and their Mathematical Secrets”. Singh, doctor en física teórica y conocido divulgador, nos descubre decenas de guiños que se esconden en la serie.

Un ejemplo:

En el último episodio de la temporada 17, Homer y Marge están viendo un partido de béisbol. Por un instante aparece esta imagen del vídeomarcador del estadio.

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(Crédito de la imagen: 20th Century Fox)

Esta secuencia, que apenas dura un segundo, no tiene ninguna repercusión en el episodio. Sin embargo, esconde una deliciosa referencia matemática.

Fijáos en los tres números: 8128, 8208 y 8191. Podrían parecer cifras al azar, pero en realidad se trata de números muy especiales. 8128 es un “número perfecto”, 8208 es un “número narcisístico” y 8191 es un “número primo de Mersenne”.

Los números perfectos son aquellos cuya suma de sus divisores es igual al número mismo. El primer número perfecto es el 6: los divisores de 6 son 1, 2, 3 y 1+2+3=6. El segundo número perfecto es el 28, el tercero es el 426 y el cuarto número perfecto es nuestro 8128. Simon Singh nos recuerda la reflexión de René Descartes: “los números perfectos, al igual que los hombres perfectos, son muy raros”.

8208 es un “número narcisístico” porque si elevamos sus dígitos a la cuarta potencia, obtenemos el número mismo. 84 + 24 + 04 + 84 = 8208.

8191 es un “número primo” porque sólo puede dividirse por 1 y por sí mismo. Además pertenece a los llamados “primos de Mersenne” por el matemático francés Marin Mersenne que descubrió que 8191=213 – 1.

¡Y todo escondido en un fotograma de apenas un segundo!

Además de explicarnos referencias como esta, Singh viaja a Los Angeles donde los guionistas explican las decenas de chistes matemáticos que nacen escribiendo cada episodio.

Humor y matemáticas. No existe mejor combinación en esta vida.