Wert y Montoro se burlan de nuestros investigadores más jóvenes


Fotografía: Agencia EFE

Los Ministerios de Educación y Hacienda llevan meses burlándose de nuestros investigadores más jóvenes, aquellos chicos y chicas que completaron sus carreras con los expedientes académicos más brillantes y se disponían a comenzar sus tesis doctorales.

Para financiar la formación de estos investigadores, existen dos grandes programas públicos llamados «FPI» y «FPU».

Burla a los jóvenes seleccionados en el programa «FPI»

El programa «FPI» se convocó en febrero de este año. Después del proceso de evaluación de los candidatos, el 26 de julio se publicaba la lista provisional con aquellos jóvenes que habían sido seleccionados.

El día 8 de Agosto, esa lista provisional debería haber sido aprobada. Estamos a 21 de Noviembre y sigue sin aprobarse porque el Ministerio de Hacienda se niega a autorizar el gasto.

La confusión es absoluta entre los seleccionados. Para comenzar su doctorado, tenían que inscribirse en las universidades en septiembre. Pero sin la lista aprobada, ellos no tienen acceso a las ayudas de matrícula para másters que ahora cuestan miles de euros.

El problema no sólo afecta a estos chicos. El programa «FPI» también concede una ayuda para material a los grupos de investigación donde iban a integrarse. Algunos jóvenes han comenzado a trabajar sin sueldo ni seguro, confiando en que el asunto se resuelva pronto. Otros sencillamente no pueden porque el centro de investigación se encuentra en la otra punta del país.

Nuestros jóvenes más brillantes llevan más de nueve meses sin poder comprometerse a ninguna otra actividad ni saber cuánto va a durar su espera.

Burla a los jóvenes seleccionados en el programa «FPU»

En principio, el programa «FPU» tenía carácter anual. En el año 2011, directamente, no se convocó. 

Para 2012, el «FPU» se convoca el pasado mayo. Pero hace sólo unos días, el 5 de noviembre, aparece por sorpresa una nota en el BOE que elimina 150 plazas y reduce en un 50% las ayudas para las estancias de investigación en el extranjero.

Las estancias estaban previstas para que comenzasen a partir del 1 de noviembre. Algunos jóvenes que ya estaban fuera, acaban de descubrir que no van a cobrar. Otros, han anulado visitas que los centros extranjeros habían preparado desde hace meses. Una vez más, España hace el ridículo a nivel internacional.

Y para redondear el escándalo, Montserrat Gomendio, la Secretaria de Estado de Universidades nombrada por Wert, se niega a reunirse con los afectados para explicarles la situación.

Eso sí, a los directivos del «banco malo» les pagaremos un sueldo de dos millones de euros.

¿Cómo vamos a animar a nuestros estudiantes a que se dediquen a la investigación sin que se nos caiga la cara de vergüenza?

P.D.- Para más información sobre el asunto, podéis visitar la página web de la Federación de Jóvenes Investigadores Precarios.

Quiero dar las gracias a Héctor Zamora y Ruxandra Cojocaru por haberme explicado todos los detalles de este lamentable escándalo.

Magia y mentiras en los Presupuestos para investigación

Cristobal Montoro, Prestidigitador I de España (Fotografía EFE).

Dice el código de los magos que nunca debe explicarse un truco. Esta regla admite sin embargo una excepción: puedes desvelar un truco siempre y cuando propongas algo que lo mejore.

En ese espíritu constructivo, hoy vamos a explicar y sugerir la ampliación de una genial artimaña de nuestro querido ministro de Hacienda. El truco lleva por título «El-Montoro-del-Almendruco» y consiste en recortar los fondos de investigación sin parecer que lo haces. 

Antes de nada, tengo que poneros en antecedentes. Desde el año 2010 (con gobierno socialista) la ciencia española ha sufrido profundos recortes. A pesar de las innumerables declaraciones de nuestros políticos sobre la necesidad de cambiar el modelo productivo y pasar del «ladrillo al conocimiento», la disminución de los fondos para I+D alcanza ya el 37%.

Por eso, el Proyecto de Presupuestos para 2013 presentado hace unos días por el Gobierno resultó una gran sorpresa. La partida dedicada a la investigación civil apenas se recortaba: de 5.633 para 2012 pasaba a 5.562 millones para 2013. Una disminución mínima si la comparamos con otras áreas de los Presupuestos.

¿Por fin los gobernantes apostaban por la ciencia?

Eso parecía, pero nadie contaba con la astucia del Ministro prestidigitador.

Los fondos para la investigación siempre se han presupuestado en dos grandes capítulos: «subvenciones» y «créditos». Las subvenciones consisten en ayudas directas, mientras que los créditos se extienden a organismos públicos o empresas que disponen de fuentes de ingresos para devolverlos en el futuro.

Existe otra importante diferencia práctica entre subvenciones y créditos: mientras las primeras se ejecutan casi en su totalidad, gran parte del dinero presupuestado para créditos nunca se gasta y se devuelve al Tesoro.

¿Adivináis el «Montoro-del-Almendruco» que se esconde en los Presupuestos de 2013? Aumenta la partida de créditos (que el Ministro sabe que no se gastará) y reduce las subvenciones. Como señalan nuestros compañeros de Materia, el recorte en subvenciones es mayor que todo el programa que financia la investigación básica en nuestro país.

A cambio de desvelar el truco, tenemos que proponer algo que lo mejore. Nuestra sugerencia a Montoro para los Presupuestos de 2014 es que incluyan una partida de 100 mil millones de trillones de euros para la nueva Agencia Espacial de Albacete (AEdA). El objetivo de la AEdA será poner un manchego en cada planeta del Universo antes de la medianoche del 31 de Diciembre de 2014.

¿Y si resulta que los límites de la velocidad de viaje impuestos por la Relatividad hacen imposible la tarea? Pues no nos gastamos el dinero, pero por presupuestarlo que no quede. Menudas risas íbamos a echarnos hasta que el Pentágono descubriese cómo funciona un «Montoro-del-Almendruco».