Cuando una persona sorda escucha música por primera vez

Credito de la fotografía: Blog personal de Austin Chapman.

Austin Chapman nació con una sordera profunda.

Sus ayudas auditivas le permitían distinguir algunos sonidos, pero la música era imposible. En su blog, Austin nos lo cuenta así:

«Toda mi vida he visto a gente volverse loca mientras canta su canción favorita. También he visto amigos conmovidos hasta las lágrimas por una canción. Esto era lo que más me costaba comprender.»

Hace unos días, Austin visitó a su médico para cambiar los audífonos. Esa misma tarde, rodeado por sus amigos más cercanos, Austin escuchó música por primera vez.

«Cuando comenzó a sonar la Lagrimosa de Mozart, me quedé deslumbrado por su belleza. En un momento de la canción, parecía que los ángeles cantaban y, de repente, me dí cuenta que era la primera vez que podía apreciar la música.

Algunas lágrimas empezaron a deslizarse por mi mejilla. Intenté esconderlas. Pero cuando levanté la vista, todos a mi alrededor estaban llorando».

Austin pidió consejo en Internet sobre la música que debería escuchar. En pocas horas, ya tenía más de 14 mil respuestas. Os recomiendo que le echéis un ojo al debate que se generó: es un tesoro de Internet para conservar.

Escuchar música por primera vez también le ofreció a Austin otras «primeras veces»:

«El otro día en la oficina, un compañero me regaló un CD de Queen. Me emocioné. Era la primera vez que alguien me regalaba música.»

Y vosotros, ¿os acordáis de la primera vez que escuchásteis alguna canción en particular? ¿y de algún regalo musical que os emocionase? ¿Os apetece compartirlo con nosotros?

Una canción rap para el bosón de Higgs

En 2008, Kate McAlpine tenía 23 años y trabajaba en el CERN.  Cada mañana necesitaba 40 minutos de autobús para llegar desde su apartamento en Ginebra hasta el laboratorio. Así que decidió aprovechar ese tiempo para escribir un rap en honor del LHC, el acelerador de partículas donde se ha detectado lo que parece ser el bosón de Higgs.

Kate convenció a algunos colegas para grabar un videoclíp. Aquí está el resultado.

Lecciones que aprender:

1) A los físicos no se nos debe dejar mucho tiempo libre, porque se nos pira muchísimo la cebolla.

2) Nuestras dotes para la danza son netamente inferiores a las de un chimpancé lobotomizado.

Pero, a mí, me encanta esta tontuna. ¡Qué grande eres, Kate!