¿Vamos hacia un nuevo bipartidismo PP-Podemos? Una hipótesis explicada


Nota previa: en este post presento una hipótesis y explico las razones que me han hecho pensar en ella. Pero quiero subrayar que esto son sólo unas notas rápidas y la hipótesis es sólo una hipótesis (no un teorema matemático que puedo demostrar con certeza). Tendrán que pasar unos meses para saber si es verdadera o completamente falsa.

La hipótesis es la siguiente.

Hipótesis: Quizás el bipartidismo no ha muerto. Ahora mismo podríamos estar en el periodo de transición de un bipartidismo a otro bipartidismo. El bipartidismo PP-PSOE se estaría transformando en un bipartidismo PP-Podemos.

Razones que me hacen pensar en esta hipótesis:

En los resultados del CIS de ayer hay un dato que me fascina: la intención directa de voto por ideología. Este gráfico fue elaborado por José Fernández-Albertos. (1=izquierda, 10=derecha)

Gráfico de José Fernández-Albertos

Gráfico de José Fernández-Albertos

La polarización ideológica entre “PSOE-Podemos” por un lado y el PP por el otro es fascinante. Los dominios donde caza votantes cada uno parecen casi disconexos.

Atención: el gráfico anterior hay que leerlo con mucho cuidado. Aunque Podemos gane claramente en las casillas 1-2 (“extrema izquierda”), la mayoría de los votantes no están en esa franja. Mirad la siguiente tabla:

Pregunta del CIS: Cuando se habla de política se utilizan normalmente las expresiones izquierda y derecha. ¿En qué casilla se sitúa usted?

seconsidera

La mayoría de los votantes están en las casillas 3-4-5 (“centro izquierda”), justo donde Podemos y el PSOE están casi empatados.

Según los datos de Metroscopia para El País, Podemos ya ha arrebatado el 31% de los electores que votaron al PSOE en 2011. Pero, por ahora, Podemos tiene un problema para seguir ganando esos votos: mucha gente los ve en las casillas 1-2 (“extrema izquierda”). Mirad esta otra tabla del CIS:

considera

Supongo que esa es la razón por la que Podemos esté tratando de acercar “su imagen” hacia el centro-izquierda.

Originalmente, lo que me hizo pensar en el bipartidismo “PP-Podemos” es lo que está ocurriendo en Grecia. El PASOK (lo que vendría a ser el PSOE) entró en una coalición de gobierno con “Nueva Democracia” (“el PP”).

Mirad cómo están las encuestas. Syriza (en rosa) ya está por delante de Nueva Democracia (en azul). Y el PASOK casi ha desaparecido. Parece que en Grecia sí que hay ya “un nuevo bipartidismo”.

grecia

He escuchado en varias ocasiones a Pablo Iglesias poner a Syriza como ejemplo importante, y viendo estas encuestas, la razón parece evidente.

¿Podría suceder algo similar en España? ¿Que tras las próximas elecciones se forme una coalición PP-PSOE y eso haga desaparecer al PSOE?

Iré ampliando este post con las razones a favor (o en contra) de la posibilidad de un nuevo bipartidismo en España.


4 modestas propuestas para una revolución en España


reuters

Crédito de la fotografía: Reuters

Algunos seréis de derechas y otros somos de izquierdas. Ojalá eso no cambie nunca: la tensión de ideas y el debate riguroso son los requisitos fundamentales para que una sociedad avance. Pero creo que muchos estaréis de acuerdo en que la putrefacción de nuestro sistema político ha alcanzado su límite y que en este proyecto podemos trabajar juntos.

Es el momento de acabar con la élite política que nos ha gobernado desde la Transición. Llevamos tres décadas gobernados, esencialmente, por miembros de la misma tribu. Rajoy ya era ministro hace 16 años y Rubalcaba hace 20. Tenemos en el gobierno y en la oposición a los mismos que colocaron a sus amigotes en las cajas de ahorros, los mismos que celebraban el “milagro económico” mientras se inflaba la mayor burbuja inmobiliaria de Europa. Esa élite ha construido un sistema de representación política que, en la práctica, bloquea cualquier renovación. Ha llegado la hora de dinamitarlo.

Las manifestaciones y las protestas en la calle pueden ser necesarias para mostrar el hartazgo que sentimos. Pero creo que hay maneras más efectivas de golpear donde más duele:

1) Afiliados y trabajadores de los partidos políticos.- Miles de personas en España estáis afiliadas a los grandes partidos y estoy seguro de que entrásteis en política porque queréis construir una sociedad mejor. Vosotros tenéis acceso a conversaciones, documentos y memorándos internos de los partidos. Los ciudadanos os necesitamos para que todo salga a la luz.

Comprendo que es una decisión muy difícil dadas las caciquiles estructuras de poder en los partidos españoles. Pero si sois muchos los que dais ese paso hacia delante, nadie podrá amenazaros y ganaréis el reconocimiento de toda la sociedad.

2) Ciudadanos que tenemos una cuenta bancaria.- Los bancos son, por su diseño, instituciones extremadamente frágiles. El funcionamiento de todos los bancos reposa sobre un sistema “de reserva fraccionaria”: ninguno puede resistir si una parte de sus clientes decide retirar sus depósitos al mismo tiempo.

Los bancos españoles tienen toda la información sobre los movimientos financieros de los partidos. Quienes poseemos una cuenta bancaria tenemos el poder de presionarles para que esa información se haga pública.

3) Trabajadores de la Administración y en empresas con contratos con la Administración.- El sistema judicial de nuestro país está desbordado: cientos de casos de corrupción nunca se conocerán si vosotros no los sacáis a la luz. Si una sola persona se lanza es muy fácil que la amenacen y silencien. Pero un movimiento organizado sería imposible de parar.

4) Trabajadores en sectores estratégicos (energía y transporte).- Vuestro poder de presión es enorme. Ningún gobierno del mundo puede resistir una huelga seria en vuestros sectores. Toda la sociedad os apoyaría si el motivo de vuestra protesta es que se refunden nuestras instituciones políticas. Ejemplos:

a) Que se haga obligatorio declarar los donativos privados a los partidos, b) Que los partidos políticos estén obligados a publicar sus cuentas, c) Que los delitos por corrupción no prescriban tan rápido y que tengan penas mucho más severas, d) Que se reduzcan los cargos que los partidos pueden nombrar “a dedo” cuando ganan cualquier tipo de elecciones.

Disculpad si el título o el contenido de este post parecen demasiado grandilocuentes. Pero me desespero cuando a mi alrededor sólo escucho lamentaciones y quejas de que “no podemos hacer nada”. No es verdad. Acabar con las actuales estructuras políticas está completamente en nuestras manos. 

P.D.- Seguro que a vosotros se os ocurren otras ideas. Me encantaría que las compartiéseis en los comentarios.

La farsa sobre los desahucios

Crédito de la fotografía: Agencia EFE

Mariano el Sincero y Alfredo el Invicto descubrieron un día -¡oh, mentes sagaces!- que en su país existía un problema con los desahucios.

Cual diligentes protectores de los débiles, se convocaron para una reunión de urgencia en una gélida mañana de otoño y así aliviaron para siempre el sufrimiento de sus ciudadanos.

¡Oh, españoles! ¡Adorad a Vuestro Gobierno Dialogante y a Vuestra Oposición Responsable!

Disculpad por las líneas anteriores y mi evidente carencia de talento literario, pero en eso se ha convertido la actualidad política: una farsa de pésima calidad en la que nos toman por bufones.

Ahora resulta que el Gobierno y el PSOE quieren convertirse en los héroes que nos salvaron del drama de los desahucios. 

Convendría recordar algunos datos:

1) En marzo de 2012, el Congreso de los Diputados se opuso a introducir la dación en pago con los votos en contra del PP y la abstención del PSOE.

2) En los últimos 4 años se han producido 400.000 desahucios en España. Adivinen los dos partidos que compartieron el poder durante ese periodo.

3) Muchos de los desalojos corresponden a hipotecas concedidas durante la burbuja por las cajas de ahorros: instituciones controladas, en su gran mayoría, por las cúpulas regionales del PP y del PSOE.

4) El Banco de España era el organismo que debía supervisar a bancos y cajas. ¿Quién nombró a sus dirigentes?

Si hoy alcanzan algún acuerdo para frenar los desahucios, PP y PSOE aún nos pedirán un aplauso para celebrar su interpretación.

Y los villanos se disfrazaron de héroes.

Pero las farsas, mentiras son.


Rubalcaba como ejemplo de nuestra lamentable élite política

Fotografía: Agencia EFE

El batacazo que ayer sufrió el PSOE y el patético silencio de Rubalcaba resultan otro gran ejemplo de la decadencia de la élite política que ha gobernado (y sigue gobernando) nuestro país.

Pensadlo un momento. Estamos atravesando una crisis económica terrible. ¿Y quién está en el gobierno? ¿Quién dirige la oposición? Los mismos que colocaron a sus amigotes en las cajas de ahorros. Los mismos que celebraban el “milagro económico” mientras se inflaba la mayor burbuja inmobiliaria de Europa.

Llevamos tres décadas gobernados, esencialmente, por miembros de la misma tribu. Rajoy ya era ministro hace 16 años y Rubalcaba hace 20. Lo mismo podríamos decir de muchos gobiernos autonómicos y alcaldías.

Esa élite ha construido un sistema que bloquea cualquier renovación: partidos donde sólo medran aquellos que repiten desde su adolescencia las consignas del líder, fundaciones que reciben subvenciones multimillonarias y que se dedican al electoralismo más chabacano, amistades íntimas con periodistas y empresarios.

En las Elecciones Generales de noviembre de 2011 el PSOE obtuvo su peor resultado desde el fin de la Dictadura. Rubal, cava que te cava, siguió cavando. Ayer los socialistas perdieron en Galicia otros 7 puntos con respecto al año pasado.

Supongo que Alfredo quiere imitar la estrategia-Mariano: aguantar en el sillón hasta que quienes gobiernan se hundan por sus propios errores.

Visto lo visto, puede incluso que le salga bien.