La farsa sobre los desahucios

Crédito de la fotografía: Agencia EFE

Mariano el Sincero y Alfredo el Invicto descubrieron un día -¡oh, mentes sagaces!- que en su país existía un problema con los desahucios.

Cual diligentes protectores de los débiles, se convocaron para una reunión de urgencia en una gélida mañana de otoño y así aliviaron para siempre el sufrimiento de sus ciudadanos.

¡Oh, españoles! ¡Adorad a Vuestro Gobierno Dialogante y a Vuestra Oposición Responsable!

Disculpad por las líneas anteriores y mi evidente carencia de talento literario, pero en eso se ha convertido la actualidad política: una farsa de pésima calidad en la que nos toman por bufones.

Ahora resulta que el Gobierno y el PSOE quieren convertirse en los héroes que nos salvaron del drama de los desahucios. 

Convendría recordar algunos datos:

1) En marzo de 2012, el Congreso de los Diputados se opuso a introducir la dación en pago con los votos en contra del PP y la abstención del PSOE.

2) En los últimos 4 años se han producido 400.000 desahucios en España. Adivinen los dos partidos que compartieron el poder durante ese periodo.

3) Muchos de los desalojos corresponden a hipotecas concedidas durante la burbuja por las cajas de ahorros: instituciones controladas, en su gran mayoría, por las cúpulas regionales del PP y del PSOE.

4) El Banco de España era el organismo que debía supervisar a bancos y cajas. ¿Quién nombró a sus dirigentes?

Si hoy alcanzan algún acuerdo para frenar los desahucios, PP y PSOE aún nos pedirán un aplauso para celebrar su interpretación.

Y los villanos se disfrazaron de héroes.

Pero las farsas, mentiras son.


Rubalcaba como ejemplo de nuestra lamentable élite política

Fotografía: Agencia EFE

El batacazo que ayer sufrió el PSOE y el patético silencio de Rubalcaba resultan otro gran ejemplo de la decadencia de la élite política que ha gobernado (y sigue gobernando) nuestro país.

Pensadlo un momento. Estamos atravesando una crisis económica terrible. ¿Y quién está en el gobierno? ¿Quién dirige la oposición? Los mismos que colocaron a sus amigotes en las cajas de ahorros. Los mismos que celebraban el «milagro económico» mientras se inflaba la mayor burbuja inmobiliaria de Europa.

Llevamos tres décadas gobernados, esencialmente, por miembros de la misma tribu. Rajoy ya era ministro hace 16 años y Rubalcaba hace 20. Lo mismo podríamos decir de muchos gobiernos autonómicos y alcaldías.

Esa élite ha construido un sistema que bloquea cualquier renovación: partidos donde sólo medran aquellos que repiten desde su adolescencia las consignas del líder, fundaciones que reciben subvenciones multimillonarias y que se dedican al electoralismo más chabacano, amistades íntimas con periodistas y empresarios.

En las Elecciones Generales de noviembre de 2011 el PSOE obtuvo su peor resultado desde el fin de la Dictadura. Rubal, cava que te cava, siguió cavando. Ayer los socialistas perdieron en Galicia otros 7 puntos con respecto al año pasado.

Supongo que Alfredo quiere imitar la estrategia-Mariano: aguantar en el sillón hasta que quienes gobiernan se hundan por sus propios errores.

Visto lo visto, puede incluso que le salga bien.